La Real Federación de Fútbol de Ceuta (RFFCE) ha rechazado “rotundamente” que instalaciones deportivas de la ciudad se destinen a la acogida de migrantes y ha pedido al Gobierno alternativas que no resten espacio a miles de menores y a los equipos que compiten a nivel nacional. El borrador de real decreto difundido en las últimas horas incluye como posibles espacios el Polideportivo de Santa Amelia, el Complejo Deportivo Guillermo Molina, el Polideportivo de La Libertad, el Antonio Campoamor y el Díaz-Flor.
La federación advierte de que el fútbol ceutí supera los 3.000 jugadores y jugadoras, en su mayoría menores, y que su actividad y ocio llevan cerca de un mes “gravemente limitados” por la situación extraordinaria que vive la ciudad. Sostiene que privar ahora de esos espacios agravaría un problema que ya afecta al bienestar físico, emocional y social de los jóvenes.

La RFFCE pide estudiar otras ubicaciones, como la explanada del Parque de Artillería o el antiguo Hospital de la Cruz Roja, y avisa de que una ocupación prolongada podría retrasar la recuperación de algunos recintos hasta 2027. También subraya el impacto sobre el fútbol sala nacional: el Guillermo Molina se usa para entrenamientos y partidos oficiales, y La Libertad acoge encuentros y actividades de categorías inferiores.
La entidad ha expresado además su preocupación por los cambios anunciados en asilo y extranjería, en especial por el procedimiento fronterizo, al considerar que puede aumentar y prolongar las necesidades de acogida en Ceuta. Reclama que cualquier reforma tenga en cuenta la singularidad territorial, social y demográfica de una ciudad de unos 80.000 habitantes y respalda las gestiones del Gobierno ceutí y de su presidente, Juan Jesús Vivas, ante el Ejecutivo central.
