Darko Mladic, hijo de Ratko Mladic, atribuyó la muerte del excomandante serbobosnio a una posible negligencia médica y al uso de opiáceos demasiado fuertes durante su hospitalización en La Haya. La acusación, formulada en una rueda de prensa, no ha sido respaldada hasta ahora por una investigación independiente. El hijo sostuvo que su padre recibió atención, pero no necesariamente un tratamiento adecuado, y reclamó esclarecer las circunstancias clínicas de sus últimos días.

Un funeral con respaldo oficial
Los restos de Mladic serán expuestos este lunes en la iglesia de San Lucas, en el distrito belgradense de Kosutnjak, donde se recibirán condolencias entre las 7.00 y las 12.00. Después tendrá lugar una marcha fúnebre hasta el cementerio de Topcider, con honores militares en instalaciones del Ejército serbio. La familia pidió que el acto transcurra de forma pacífica y llamó a evitar provocaciones o intentos de impedirlo.
La presencia del ministro de Justicia serbio, Nenad Vujic, confirmó el respaldo institucional al sepelio. Vujic afirmó que Belgrado hizo todo lo posible para lograr que Mladic fuera trasladado a Serbia y recibiera tratamiento, aunque la decisión judicial llegó demasiado tarde. La familia también agradeció públicamente el apoyo del presidente Aleksandar Vucic, al que atribuyó una actitud receptiva ante sus peticiones.
Ratko Mladic murió el 27 de agosto mientras cumplía cadena perpetua en una prisión de La Haya. El Mecanismo Residual Internacional de los Tribunales Penales informó de que falleció durante su hospitalización. El Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia lo condenó por diez cargos, incluido el genocidio de Srebrenica de julio de 1995. La ceremonia prevista en Serbia vuelve a situar en el debate público la memoria de las guerras balcánicas y la tensión entre el reconocimiento oficial a un antiguo jefe militar y la condena internacional por sus crímenes.
