El avance de Alternativa para Alemania (AfD) hasta el 40 % en las encuestas para las elecciones regionales del próximo domingo en Sajonia-Anhalt ha elevado la preocupación de parte del empresariado por los posibles efectos de su programa sobre la inmigración, la disponibilidad de trabajadores y la inversión extranjera. Thomas Brockmeier, gerente de la Cámara de Industria y Comercio de Halle, advirtió en Magdeburgo de que las propuestas y declaraciones de dirigentes del partido ultraderechista podrían restringir de forma notable la llegada de personas desde otros países.

Brockmeier situó esa inquietud en el problema demográfico que afronta Sajonia-Anhalt y, en términos generales, Alemania: una población que disminuye y envejece. Según explicó durante una reunión con la Asociación de la Prensa Extranjera, la llegada de trabajadores extranjeros ha permitido compensar parcialmente esa tendencia. Para el representante empresarial, limitar la inmigración pondría en riesgo una de las vías utilizadas por la región para cubrir necesidades laborales.
El gerente de la IHK reconoció que el programa de AfD contiene propuestas que, consideradas aisladamente, podrían resultar atractivas para las compañías, entre ellas la intención de reducir los precios de la energía y la burocracia. Sin embargo, sostuvo que las consecuencias negativas asociadas a una política más restrictiva frente a la inmigración pesarían más. Para describir su posición, recurrió a la imagen de un oso polar sobre un pequeño témpano: una mano le ofrece un pescado, mientras la otra utiliza un lanzallamas contra el hielo.
Trabajadores e inversión bajo presión
La apertura internacional ha formado parte, según Brockmeier, del desarrollo de Sajonia-Anhalt durante la última década. El estado federado ha logrado progresar en diversos ámbitos, afirmó, con la contribución de personas llegadas del extranjero y de inversiones internacionales. Por ello, defendió preservar la actitud abierta que favoreció la internacionalización del empleo y del capital. “Si algo enseña la historia económica, es que el que se aísla, pierde”, señaló.
La preocupación no se limita a escenarios futuros. Brockmeier relató la conversación con un hotelero que emplea a cien personas de diferentes nacionalidades. En un contexto en el que AfD obtiene un 40 % en los sondeos y utiliza el término “remigración”, definido en la información como un eufemismo para deportaciones masivas, esos empleados se sienten inquietos, según el gerente de la Cámara de Industria y Comercio.
El mismo empresario hotelero ya habría percibido efectos entre sus clientes. Brockmeier indicó que se han producido cancelaciones de reservas y que algunos visitantes habituales han comunicado que no acudirán este año, aludiendo a la situación política. El relato expone una preocupación empresarial que abarca tanto la retención de plantillas como la actividad vinculada al turismo y los servicios.
Un Gobierno difícil de formar
Para Brockmeier, la estabilidad política es un elemento relevante en las decisiones de las empresas. Consideró preferible un resultado electoral que permita constituir un Gobierno sin negociaciones excesivamente complejas. Sin embargo, los sondeos apuntan a una aritmética parlamentaria difícil si se evita una mayoría absoluta de AfD.
La Unión Cristianodemócrata (CDU), encabezada a nivel federal por el canciller Friedrich Merz y en Sajonia-Anhalt por el ministro-presidente Sven Schulze, tendría que buscar una alianza con el Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes, además de alguna forma de cooperación con La Izquierda. La CDU descarta coaliciones tanto con AfD como con La Izquierda, una posición recogida en una resolución partidaria y visible en un cartel de su sede en Magdeburgo: “El centro, no los extremos”. El último Politbarometer de ZDF sitúa a AfD en el 40 %, a la CDU en el 23 %, a La Izquierda en el 13 %, al SPD en el 9 % y a Los Verdes en el 6 %.
