El ciclón tropical Karina se fortaleció con rapidez hasta convertirse en huracán categoría 3 en el océano Pacífico, con vientos máximos sostenidos de 205 kilómetros por hora. Aunque el sistema alcanzó una intensidad mayor en cuestión de horas, los reportes meteorológicos indican que no representa una amenaza inmediata para tierra.

Se mantiene lejos de Baja California Sur
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos informó que Karina obtuvo la categoría de huracán el domingo y posteriormente escaló a categoría 3 en la escala Saffir-Simpson. Su ubicación fue situada a unos mil 545 kilómetros al oeste-suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur.
La trayectoria prevista mantiene al huracán lejos de tierra. Sin embargo, la distancia no elimina por completo los efectos marítimos: el sistema podría generar oleaje fuerte y condiciones peligrosas en la costa suroccidental de México y en el litoral de Baja California.
Conagua descarta efectos directos en México
La Comisión Nacional del Agua señaló en una actualización que Karina se encontraba sobre el Pacífico como huracán categoría 3 y que no generaba efectos en México. La advertencia se concentra, por ahora, en la posible presencia de mar agitado en zonas costeras expuestas al oleaje procedente del ciclón.
Una temporada con previsión de sistemas intensos
México prevé la formación de hasta 36 ciclones tropicales con nombre durante la temporada 2026 en los océanos Pacífico y Atlántico. De ese total, siete podrían alcanzar las categorías 3, 4 o 5; entre 18 y 21 sistemas se proyectan para el Pacífico, mientras que entre 11 y 15 podrían desarrollarse en el Atlántico.
De acuerdo con Conagua, un huracán constituye la etapa final de un ciclón tropical y presenta vientos de al menos 119 kilómetros por hora. Estos fenómenos pueden tener una extensa área nubosa, de entre 500 y 900 kilómetros de diámetro, además de asociarse con lluvias torrenciales, oleaje elevado y marea de tormenta.
