Un jurado de Massachusetts comenzó a deliberar este jueves si Lindsay Clancy era penalmente responsable cuando mató a sus tres hijos en enero de 2023 o si actuó durante una psicosis posparto. El veredicto definirá si afronta una condena de prisión o internamiento psiquiátrico.

Clancy, de 36 años, se declaró no culpable de tres cargos de asesinato en primer grado por las muertes de Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses. Según la acusación, los estranguló el 24 de enero de 2023 y después intentó suicidarse; sobrevivió y quedó parcialmente paralizada.
El juez William Sullivan indicó a los 18 integrantes del jurado que la Fiscalía debe demostrar, más allá de duda razonable, que la acusada comprendía sus actos. Pueden declararla culpable de asesinato en primer o segundo grado, homicidio involuntario o no culpable por razón de locura.
La defensa sostuvo que Clancy padeció una psicosis posparto tras recibir un tratamiento mental inadecuado y estar sobremedicada. La fiscal Jennifer Sprague reconoció que tenía una enfermedad mental, pero afirmó que planeó las muertes mientras su esposo estaba fuera y que sabía distinguir entre el bien y el mal. Las deliberaciones podrían durar horas o días.
