CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, afirmó que en los últimos días el gobierno de Donald Trump entregó a México a 10 presuntos delincuentes con imputaciones por delitos graves, entre ellos secuestro, delitos con armas y actividades relacionadas con cárteles.
En su cuenta de X, el diplomático presentó esa acción como un resultado de la cooperación entre las administraciones de México y Estados Unidos, en momentos en que se ha acercado el diálogo entre los responsables de la política antidrogas del gobierno de Trump y Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).

“Cuando Estados Unidos y México trabajan juntos, los criminales no tienen dónde esconderse”, escribió Johnson, quien en días recientes también aplaudió operativos contra grupos criminales realizados por autoridades federales mexicanas bajo el mando de García Harfuch.
El propio secretario sostuvo la semana pasada una reunión con Terry Cole, director de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA). Durante una conferencia conjunta celebrada en la Conferencia Internacional para el Control de Drogas, en Buenos Aires, Cole describió a García Harfuch como un “buen amigo de Estados Unidos” y un “socio de confianza”.
Esas expresiones contrastan con las acusaciones de colusión entre autoridades gubernamentales y grupos del crimen organizado que figuras de la administración Trump lanzan con regularidad contra México.
