El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, aclaró que no existen conversaciones técnicas programadas en Doha esta semana sobre el memorando de entendimiento con Estados Unidos. La declaración desmiente informaciones previas y confirma que cualquier avance queda condicionado al cumplimiento de requisitos previos por ambas partes.

Aunque las consultas a través de Catar continúan de forma habitual, la ausencia de reuniones técnicas revela que las condiciones para retomar el diálogo aún no se han alcanzado. Esta postura indica que Irán mantiene una línea de exigencia clara antes de sentarse nuevamente a la mesa.
Implicaciones para el proceso mediado
El hecho de que la primera ronda de conversaciones técnicas dependa de un acuerdo previo sobre fecha y lugar subraya el carácter indirecto y frágil de estos contactos. Catar sigue actuando como canal de comunicación, pero la falta de confirmación de nuevas sesiones sugiere que las diferencias sustanciales persisten y que cualquier movimiento requerirá concesiones recíprocas.
En este contexto, la negativa iraní no cierra la puerta al diálogo, sino que la condiciona a avances verificables. El proceso queda así en una fase de consultas preliminares que, de no resolverse pronto, podría prolongar la actual parálisis en las negociaciones bilaterales.
