Agentes de seguridad del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) impidieron el ingreso de 500 pastillas de clonazepam al Establecimiento Penitenciario de Huánuco. Los comprimidos fueron detectados durante la inspección de paquetes con una máquina de rayos X y estaban ocultos dentro de bolsas de cereales destinadas a un interno del penal.
El hallazgo ocurrió cuando el ciudadano Erick Brayan Torres Ponce intentaba ingresar bolsas de víveres al recinto penitenciario. Según la información difundida por el INPE, los medicamentos se encontraban dentro de tres bolsas de cereales selladas. Las bolsas habían sido colocadas de dos en dos para intentar eludir los controles de seguridad.

Las pastillas estaban dirigidas a un interno
El material incautado tenía como destinatario al interno Cristian López Martínez, alojado en el pabellón cinco del establecimiento penitenciario. Tras la intervención, el personal del INPE comunicó el caso a la Policía Nacional del Perú y al Ministerio Público, entidades que deberán realizar las diligencias correspondientes conforme a la ley.
El clonazepam es un medicamento empleado principalmente para tratar trastornos de ansiedad, crisis convulsivas y algunos trastornos del sueño. Debido a sus efectos depresores sobre el sistema nervioso central, puede generar somnolencia, relajación muscular, disminución de la ansiedad y reducción de las convulsiones.
Su distribución y consumo están sujetos a control médico. El uso indebido puede causar dependencia física y psicológica, además de alteraciones en la coordinación motora, confusión, dificultades de concentración y problemas de memoria. En dosis elevadas o sin supervisión profesional, también puede provocar depresión respiratoria y pérdida de conciencia.
Las Fuerzas Armadas asumirán controles en cuatro penales
El decomiso se conoce mientras el Ministerio de Defensa prepara un refuerzo de los controles de acceso a los centros penitenciarios. El titular del sector, Rafael Belaúnde, anunció que las Fuerzas Armadas asumirán el control previo de los ingresos en cuatro establecimientos del país: Sarita Colonia, Ancón I, Lurigancho y Challapalca.
La medida contempla la compra de escáneres corporales y equipos para revisar bultos, equipajes y otros artículos trasladados al interior de las cárceles. Belaúnde explicó que los dispositivos tendrán una tecnología similar a la utilizada en aeropuertos de Estados Unidos y que permitirán detectar metales y otros elementos ocultos en el cuerpo.
La inspección alcanzará a todas las personas que ingresen a los recintos, incluidos visitantes, trabajadores del INPE, agentes de la Policía Nacional y demás servidores autorizados. El procedimiento se realizará antes del acceso y estará a cargo de personal militar como filtro adicional frente al ingreso de objetos prohibidos.
