Bill Gates pidió reforzar las herramientas científicas contra insectos que amenazan tanto a las personas como al ganado. En una publicación de su blog, el cofundador de Microsoft señaló que los mosquitos, transmisores de la malaria, y la mosca barrenadora del Nuevo Mundo, que afecta a las reses, siguen causando muertes y pérdidas económicas. Su planteamiento se centra en ampliar tecnologías que reduzcan las poblaciones de insectos o bloqueen su capacidad de transmitir enfermedades.
La advertencia parte de dos daños distintos. En los humanos, el mosquito puede transmitir el parásito Plasmodium, causante de la malaria, una enfermedad que provoca más de 600.000 muertes al año. Gates destacó que la carga se concentra en zonas donde la malaria es endémica y donde la protección cotidiana contra las picaduras sigue siendo determinante.

Para las vacas, el riesgo procede de la mosca barrenadora, que deposita sus huevos en el ganado y puede producir heridas graves, incluso mortales. Gates recordó que esta plaga llegó a matar hasta un millón de cabezas de ganado al año en Estados Unidos. Aunque el país la había erradicado hace sesenta años, el empresario advirtió que el insecto ha regresado.
La primera respuesta de gran alcance contra la malaria fue el mosquitero tratado con insecticida. Gates lo calificó como una herramienta fundamental y citó una reducción del 20% en la mortalidad por malaria entre menores de cinco años en regiones africanas donde se ha usado. Sin embargo, también señaló que los mosquitos pueden desarrollar resistencia a los insecticidas habituales, por lo que mantener esa protección exige adaptar los métodos.
En los últimos dos años, los mosquiteros con doble ingrediente activo han ganado presencia. Estos modelos combinan dos insecticidas para combatir la resistencia y, según Gates, ya representan más de la mitad de los mosquiteros utilizados desde su lanzamiento. La Fundación Gates y el Fondo Mundial han colaborado para facilitar su distribución en los países más afectados.
Otra herramienta incorporada a la prevención es el difusor espacial, un dispositivo que libera insecticida en dosis bajas consideradas seguras para las personas. Su objetivo es ampliar la protección fuera de las horas de sueño, cuando el mosquitero no cubre las actividades de la población. La Organización Mundial de la Salud lo recomendó recientemente, en la primera aprobación de una nueva herramienta preventiva contra la malaria en más de una década.
La experiencia con la mosca barrenadora ofrece otra vía: la liberación de machos esterilizados mediante radiación. Al reducir su reproducción, esa técnica permitió eliminar la plaga en Estados Unidos y continúa utilizándose con mejoras en desarrollo. En Tanzania, investigadores aplican una idea diferente a los mosquitos Anopheles gambiae: los modifican genéticamente para producir moléculas que impidan el desarrollo del parásito de la malaria. Gates vinculó ese trabajo al proyecto Transmisión Cero, que también se replica en Uganda y Malí.
