La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) pidió este sábado agilizar la admisibilidad sanitaria de los productos cárnicos colombianos en Estados Unidos para que el país pueda aprovechar la autorización anunciada por el presidente Donald Trump de importar temporalmente hasta 300.000 toneladas métricas de carne de res sin aranceles extracuota.
El gremio afirmó que Estados Unidos atraviesa una escasez de ganado y carne “sin precedentes” y sostuvo que Colombia tiene capacidad para suministrar proteína de calidad, procedente de animales alimentados de manera natural, con ganadería sostenible y razas élite.

El presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie, consideró que “es ahora o nunca” para avanzar en el acceso sanitario al mercado estadounidense. Según dijo, ese proceso no puede seguir demorándose entre trámites y estudios.
Lafaurie aclaró que el sector no solicita preferencias ni busca desconocer las exigencias sanitarias de Estados Unidos. Su petición es que se reconozca el acceso de los subproductos cárnicos originarios de Colombia y que las entidades gubernamentales trabajen con los ganaderos para revisar los asuntos pendientes de admisibilidad.
Trump anunció el 21 de agosto que permitirá importar hasta 300.000 toneladas de carne de res libres de aranceles extracuota. Según el mandatario, la carne amparada por la medida se vendería a un precio 25 % inferior al nivel actual del mercado, dentro de un acuerdo destinado a reducir el costo de la carne molida para las familias trabajadoras estadounidenses.
Sin embargo, Trump no precisó los términos del acuerdo, los participantes ni los países que podrían beneficiarse de la reducción arancelaria. Hasta ahora, la Casa Blanca y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos tampoco han divulgado detalles sobre la aplicación de la medida.
El precio promedio nacional de la carne molida de res en Estados Unidos fue de aproximadamente 6,8 dólares por libra en julio, de acuerdo con datos del Buró de Estadísticas Laborales. La baja disponibilidad de ganado ha contribuido a ese nivel de precios.
La carne vacuna quedó exenta de los aranceles aplicados posteriormente por Washington a importaciones procedentes de 60 economías. Estados Unidos es el mayor consumidor mundial de esta carne, y Brasil, Australia, Canadá, México, Nueva Zelanda y Uruguay figuran entre sus principales proveedores en lo que va del año.
