Una jueza federal determinó que el Gobierno de Donald Trump no puede deportar a estudiantes no ciudadanos por criticar a Israel o expresar apoyo a los palestinos. Noel Wise concluyó que esas medidas vulneran la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que protege la libertad de expresión. La resolución supone un freno judicial a las amenazas de deportación dirigidas contra estudiantes internacionales por sus posturas políticas.

El caso llegó a la Justicia tras la demanda de The Stanford Daily, el periódico estudiantil de la Universidad de Stanford, en California. Integrantes internacionales de esa publicación habían manifestado temor a hablar públicamente debido a la posibilidad de enfrentar consecuencias migratorias. La preocupación se centraba en opiniones sobre Israel, Palestina, la política exterior estadounidense y la guerra.
Al examinar el efecto de esas amenazas, Wise señaló que las medidas del Gobierno habían generado un efecto disuasorio en los campus universitarios. Según la jueza, el riesgo de una deportación podía desalentar a estudiantes extranjeros de participar en debates públicos o de expresar posiciones críticas, aun cuando esas intervenciones estuvieran amparadas por la Constitución.
La magistrada afirmó además que los no ciudadanos cuentan con los mismos derechos de libertad de expresión que los ciudadanos estadounidenses. En su fallo sostuvo que esa protección alcanza opiniones que cuestionen la política exterior, la actividad militar o la guerra, incluso cuando tales posturas contradigan las normas políticas predominantes. La decisión respalda la reclamación planteada por el medio estudiantil y sus integrantes internacionales.
