Una nueva rotura en la tubería de 39 pulgadas ha dejado sin servicio regular al 70 % de Buenaventura, apenas una semana después de superarse la emergencia anterior. La falla, detectada en el kilómetro 23 de la vía Córdoba-San Cipriano, obliga de nuevo a distribuir agua mediante carrotanques mientras se ejecutan las reparaciones.

El problema recurrente sobre la misma infraestructura revela la fragilidad estructural del sistema. Aunque la detección temprana evitó un corte total prolongado, la repetición de fallas en un plazo tan corto indica que las intervenciones recientes no han resuelto las causas de fondo, como el desgaste acumulado de la red principal.
Río en alerta y sectorización inminente
A esta contingencia se suma la alerta naranja por el nivel del río Escalerete, que bajó a 1,29 metros. Las autoridades ya preparan planes de sectorización para racionar el recurso si la situación empeora. La combinación de ambos factores eleva el riesgo de periodos más extensos sin abastecimiento estable.
La experiencia de las últimas semanas muestra que Buenaventura carece de redundancia suficiente en su infraestructura hídrica. Cada interrupción expone la dependencia de una única línea de conducción y la ausencia de reservas estratégicas para emergencias. Las reparaciones actuales deben ir acompañadas de un diagnóstico integral que priorice la renovación de tramos críticos antes de que se repitan escenarios similares.
Mientras tanto, la población debe seguir las indicaciones oficiales sobre rutas de carrotanques y horarios de distribución, ya que la capacidad de respuesta sigue limitada por la infraestructura existente.
