España cuenta con una red de 37 bancos de germoplasma animal, además del Banco Nacional de Germoplasma Animal, para preservar a largo plazo su patrimonio genético ganadero. Las instalaciones almacenan 127.487 dosis de semen de 1.663 donantes, correspondientes a 82 razas, y disponen también de 491 embriones bovinos, según los datos difundidos por el Ministerio de Agricultura.
El sistema de reservas genéticas tiene capacidad para garantizar la reconstitución completa de 22 razas. La conservación de este material busca asegurar la disponibilidad futura de recursos genéticos animales y facilitar la recuperación de poblaciones ganaderas ante posibles riesgos para su supervivencia.

El Catálogo Oficial de Razas de Ganado incluye en España un total de 188 razas y variedades, una de las mayores concentraciones de recursos genéticos ganaderos de Europa. El Ministerio sitúa su conservación entre sus prioridades y desarrolla esta política junto con las comunidades autónomas y las asociaciones de criadores.
Conservación en las explotaciones y en los bancos
La estrategia combina dos vías. La conservación in situ se lleva a cabo mediante el mantenimiento de las razas por parte de los ganaderos en sus sistemas de producción habituales. La conservación ex situ, por su parte, se apoya en el almacenamiento de semen y embriones en los bancos de germoplasma.
Ambos mecanismos persiguen preservar la diversidad genética de la cabaña ganadera española y reforzar la sostenibilidad, la resiliencia y la capacidad de adaptación del sistema agroalimentario. Entre los desafíos citados por Agricultura figuran el cambio climático y la aparición de nuevas enfermedades.
España participa además en Eugena, la Red Europea de Bancos de Germoplasma. Esta iniciativa promueve la coordinación entre los países participantes y el intercambio de información y conocimiento para mejorar la conservación de los recursos genéticos animales a escala europea.
