El 1 de julio de 2026, España registra más de mil muertes atribuibles al calor en junio, el máximo histórico para ese mes, mientras se aproxima un nuevo episodio de temperaturas extremas. Paralelamente, 26 españoles fallecieron en el terremoto de Venezuela y un avión con voluntarios parte para instalar un hospital de campaña.

El Gobierno defiende con firmeza el decreto de regularización de inmigrantes, que superó el control del Consejo de Estado. Ministros como Bolaños y Calvo subrayan su solidez jurídica, mientras Puente acusa a PP y Vox de generar miedo con fines electorales. Esta confrontación revela que la inmigración sigue siendo un eje de polarización antes de las negociaciones andaluzas.
Crisis internas y avances sociales
En el ámbito político, la líder de Movimiento Sumar abandona el partido denunciando una campaña de desprestigio, mientras Sumar presenta una lista única sin ella para renovar su dirección. Al mismo tiempo, el Orgullo LGTBIQ+ se expande a zonas rurales, rompiendo estereotipos, y Madrid inicia su semana central con conciertos y reivindicaciones.
Estos hechos muestran un país que gestiona simultáneamente emergencias climáticas, humanitarias y de cohesión social. La combinación de récords de mortalidad por calor y la presión migratoria evidencia la urgencia de políticas integradas que trasciendan el corto plazo electoral.
