La encuesta realizada por El Financiero en julio mostró que 53 por ciento de las personas consultadas en la Ciudad de México tiene una o más mascotas en casa. Entre ellas, 54 por ciento dijo tener perros, 14 por ciento gatos, 29 por ciento perros y gatos, y 4 por ciento algún otro tipo de mascota. El mismo ejercicio midió hasta dónde existe respaldo para permitir el ingreso de animales a distintos establecimientos.
La mayor aceptación se registró en las tiendas de autoservicio, con 53 por ciento de acuerdo. En las tiendas departamentales, el respaldo fue de 44 por ciento, mientras que solo 28 por ciento aprobó que las mascotas pudieran entrar a restaurantes. Estos porcentajes corresponden al conjunto de la población, tenga mascotas o no.

El dato previo del INEGI
La proporción registrada por la encuesta de El Financiero fue similar a la reportada por el INEGI en la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado, ENBIARE, correspondiente a 2025. Según ese levantamiento, 56 por ciento de las viviendas capitalinas declaró tener alguna mascota. Aunque representa una mayoría, la Ciudad de México tuvo el porcentaje más bajo entre las entidades federativas.
El promedio nacional alcanzó 66 por ciento de las viviendas, y los niveles más altos llegaron a 73 por ciento en Hidalgo, Tlaxcala y Oaxaca. En la capital, la mayoría de los animales de compañía son perros, una presencia que también aparece en los resultados de la encuesta de julio.
La reacción de julio
Durante julio, una parte importante de la opinión pública capitalina expresó indignación por declaraciones públicas contra las mascotas, específicamente los perros. El episodio puso en primer plano las actitudes hacia los animales, pero los datos disponibles también muestran que la relación con ellos está vinculada con la vida cotidiana de numerosos hogares. En algunos casos, las mascotas son consideradas integrantes de la familia, como ocurre con las expresiones “perrhijos” y “perrhijas”.
La tenencia de mascotas modificó las respuestas sobre el acceso a establecimientos. Entre quienes sí tienen animales, 61 por ciento estuvo de acuerdo con permitir su entrada a tiendas de autoservicio; 63 por ciento apoyó el acceso a tiendas departamentales y 42 por ciento lo aprobó para restaurantes. Las proporciones son superiores a las observadas en la población general.
La encuesta también identificó diferencias por características sociodemográficas. Las mujeres mostraron mayor acuerdo que los hombres en los tres tipos de establecimiento. Las personas más jóvenes fueron más propensas a aceptar el acceso de mascotas, y el respaldo disminuyó conforme aumentó la edad. Asimismo, a mayor escolaridad, mayor fue el acuerdo con permitir la entrada de animales.
Por clase social subjetiva, quienes se describieron como de clase media reportaron tener mascotas en menor proporción que quienes se ubicaron en la clase baja. La clase baja mostró mayor respaldo al acceso en tiendas departamentales; la clase media, al ingreso en restaurantes, y no se observaron diferencias de clase respecto de las tiendas de autoservicio. En cuanto a las identidades políticas, las personas que se describieron como morenistas dijeron tener mascotas con mayor frecuencia que las opositoras o apartidistas y también expresaron mayor acuerdo con su ingreso a los establecimientos consultados.
