La sexta etapa de la Vuelta, entre Alcossebre y Castellón, tendrá en los últimos tres kilómetros del Puerto de Bartolo su punto más singular: un tramo de tierra que precederá a los 16 kilómetros finales de descenso y terreno llano hasta la meta. Tadej Pogacar partirá como líder, con 3 minutos y 21 segundos sobre Primoz Roglic y 3 minutos y 32 segundos respecto a Enric Mas.

La jornada, programada para este miércoles, cubrirá 177,4 kilómetros y acumulará 3.094 metros de desnivel. No presenta una gran dificultad concentrada en un solo punto, pero su recorrido de subidas y bajadas constantes mantiene abiertas varias opciones de carrera, desde la formación de una escapada hasta posibles movimientos entre los aspirantes a la general antes de la última ascensión.
Una salida en ascenso
El pelotón saldrá de Alcossebre a las 13:00 horas en un inicio ascendente. La primera dificultad llegará en el kilómetro 44,6 con el Puerto de La Serratella, de segunda categoría: 14 kilómetros al 3,8 por ciento de pendiente media. Ese terreno sinuoso constituye el primer escenario propicio para que los corredores que busquen la fuga intenten abrir distancia.
Después aparecerá La Bandereta, puerto de tercera categoría situado en el kilómetro 66, con 4,6 kilómetros al 6,7 por ciento. Más adelante, en el kilómetro 120, estará situado el esprint intermedio, antes de que la carrera entre en su tramo final de montaña.
El último ascenso
El Alto del Desierto de Las Palmas, de segunda categoría, se coronará en el kilómetro 128,5 tras 7,6 kilómetros al 4,9 por ciento. La sucesión de puertos desembocará en El Bartolo, una subida de primera categoría de 9,4 kilómetros al 7 por ciento cuya cima está fijada en el kilómetro 156,9.
Los últimos tres kilómetros de El Bartolo se disputarán sobre sterrato. Tras superar ese sector, los corredores afrontarán el descenso y el tramo llano final rumbo a Castellón, donde la llegada está prevista alrededor de las 17:30 horas.
