El PP reivindica las concentraciones convocadas este miércoles ante ayuntamientos de toda España en apoyo a Ceuta como una movilización ciudadana, transversal y ajena a siglas. Juan Bravo, vicesecretario de Hacienda, Infraestructuras y Vivienda del partido, sostiene que la iniciativa nació en redes sociales ante el temor de los ceutíes a que su situación pierda atención pública tras el impacto inicial.

La convocatoria coincide con el Día de Ceuta y llega marcada por el choque político. El PSOE ha denunciado un supuesto uso partidista de la protesta por parte del PP y ha pedido no participar. Bravo responde que convertir la movilización en un conflicto entre partidos debilita su objetivo central: mantener a la ciudad autónoma en la agenda nacional y reclamar una solidaridad sostenida.
La disputa por el foco institucional
El dirigente popular amplió sus críticas al Gobierno de Pedro Sánchez, al que acusa de falta de respuesta y de intentar desplazar el debate hacia la posible visita del Rey Felipe VI a Ceuta. Según Bravo, el monarca ya recibió al presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, y expresó su compromiso de visitar la ciudad, aunque sus actos requieren refrendo institucional.
El cruce revela que la movilización no solo mide el respaldo social a Ceuta, sino también la capacidad de los partidos para fijar el relato sobre la gestión de la crisis. Para el PP, la prioridad es evitar el olvido; para el PSOE, impedir que una reivindicación ciudadana quede absorbida por la confrontación política. La eficacia de la protesta dependerá de si logra preservar ese carácter cívico mientras reclama respuestas concretas.
