La agenda mediática de los seis partidos políticos mexicanos durante julio de 2026 estuvo marcada por la crisis diplomática relacionada con Ismael “El Mayo” Zambada y Rubén Rocha Moya, la disputa del PRI con el Instituto Nacional Electoral (INE) por acusar a Morena de ser un partido vinculado al narcotráfico y la fractura de la alianza de la 4T en Chihuahua y Baja California. Dentro de ese escenario, el PRI convirtió la orden de retirar sus publicaciones en una narrativa de censura que le permitió ganar presencia pese al revés formal.

La resolución que favoreció la narrativa priista
De acuerdo con el Análisis de Reputación Mediática de Actores (ARMA), elaborado mensualmente por Central de Inteligencia Política, el PRI acumuló 321 puntos de cobertura total y un saldo efectivo de -64. La confrontación con el INE concentró 50% de su cobertura, con una combinación de menciones favorables y adversas.
El INE ordenó al partido retirar los mensajes en los que calificaba a Morena como “narcopartido”. Aunque la resolución representó una derrota en el procedimiento electoral, el tema fue utilizado por Alejandro “Alito” Moreno como un argumento de censura. La disputa colocó al priismo en el centro de la conversación política de julio y transformó la decisión de la autoridad electoral en un recurso de comunicación para presentarse como víctima.
Morena concentró la cobertura, pero con balance negativo
Morena reunió 38% de la cobertura total, la proporción más alta entre los partidos analizados, aunque obtuvo su peor balance efectivo del ciclo monitoreado. Sólo 24% de sus menciones fueron positivas, frente a 56% negativas.
Las crisis acumuladas explicaron buena parte de ese resultado. Entre los asuntos con mayor cobertura adversa estuvieron los audios de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, que expusieron divisiones internas de la 4T; las tensiones con Washington por el caso de Zambada; los cuestionamientos al proceso de selección de candidaturas rumbo a 2027 y la polémica por la reelección de Rosario Piedra Ibarra al frente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
En el balance favorable de Morena apareció la orden del INE contra las publicaciones del PRI y la conservación de su ventaja en las encuestas electorales de Nayarit con miras a 2027. Esos elementos positivos no compensaron el volumen de cobertura negativa registrado durante el mes.
Oposición fragmentada y agendas con resultados distintos
El PAN registró el mayor porcentaje proporcional de cobertura negativa: 67% de sus 536 puntos fueron adversos, con un saldo efectivo de -305. El principal detonador fue la detención de Ernesto Ruffo Appel por supuesto huachicol fiscal. La oposición denunció persecución política, mientras Morena defendió la autonomía del sistema de justicia. Jorge Romero respondió con acusaciones de “cacería de brujas”, además de referirse a la gobernadora de Baja California y al riesgo para el T-MEC, pero la narrativa del mes quedó definida por el gobierno.
Movimiento Ciudadano fue el único partido opositor con saldo efectivo positivo. Su cobertura favorable estuvo vinculada con una agenda legislativa sobre feminicidio, derechos de las audiencias y bienestar animal, así como con sus denuncias contra Clara Brugada por la desorganización de la ciudad durante el Mundial. El partido también enfrentó menciones negativas por el atentado contra uno de sus candidatos en Teotihuacán y por la vinculación de un alcalde de Veracruz con el asesinato de la periodista Roxana Guzmán.
El PVEM obtuvo el mejor porcentaje de tono favorable del estudio, con 78% positivo sobre 27 puntos de cobertura y un saldo efectivo de 16. Su exposición se concentró en la negociación de una candidatura en Chihuahua, donde exigió a Cruz Pérez Cuéllar, y en iniciativas sociales como las fiscalías de género. El PT, en cambio, terminó con -20 puntos sobre 64 de cobertura, dominada por la fractura en Baja California, el caso Bonilla-Marina del Pilar y la revocación de la visa de la diputada Montserrat Caballero.
