El Parque de las Leyendas aplicará un descuento del 50 % en el precio de sus entradas este domingo 13 de septiembre, con motivo del Día de la Familia. La promoción estará disponible en sus sedes de San Miguel y Huachipa, y busca facilitar que más hogares de Lima accedan a una jornada de recreación al aire libre, contacto con la naturaleza y aprendizaje sobre la fauna.
Los boletos promocionales podrán adquirirse por los canales virtuales habilitados por la institución o directamente en las boleterías de ambos locales. Esta doble modalidad permitirá organizar la visita con anticipación o comprar los accesos al llegar al parque. El establecimiento atenderá en su horario habitual, de lunes a domingo, incluidos los feriados, entre las 9 de la mañana y las 5 de la tarde.

Una visita que combina fauna, naturaleza y patrimonio
La rebaja no se limita a ofrecer una alternativa económica para pasar el fin de semana. El recorrido por las instalaciones permite observar diversas especies animales, conocer áreas naturales y acercarse a espacios vinculados con el patrimonio arqueológico de Lima. En ese sentido, la campaña plantea una experiencia familiar que reúne entretenimiento, contenidos educativos y sensibilización ambiental en un mismo lugar.
Entre los animales que pueden observarse se encuentra Valentina, una rinoceronte de la India que forma parte de la colección zoológica del parque. También es posible conocer a las jirafas Domingo y Melman, además de los hipopótamos del Nilo y otras especies procedentes de distintas regiones del mundo. La variedad de ejemplares convierte el paseo en una oportunidad para que niños y adultos relacionen la observación directa con información sobre los ecosistemas y las amenazas que enfrentan los animales silvestres.
Durante la visita, el público también puede conocer el trabajo del personal especializado en conservación y protección de la fauna. Estas labores incluyen el cuidado cotidiano de los ejemplares, la atención de animales rescatados y acciones de educación ambiental dirigidas a los visitantes. El objetivo es que el contacto con las especies no se reduzca a la exhibición, sino que contribuya a comprender por qué resulta necesario preservar la biodiversidad y evitar prácticas asociadas con el tráfico ilegal.
El valor de cada entrada va más allá del acceso
La Municipalidad Metropolitana de Lima, entidad a la que está adscrito el Parque de las Leyendas, señaló que la promoción pretende acercar sus instalaciones a un mayor número de familias. Sin embargo, el ingreso también cumple una función vinculada con la sostenibilidad del propio recinto: los pagos realizados por los visitantes ayudan a cubrir la alimentación, el mantenimiento y la atención veterinaria de más de 3.500 ejemplares.
Una parte de esos animales fue rescatada del tráfico ilegal de fauna silvestre. Para ellos, el parque representa un espacio de protección permanente y de cuidados especializados, especialmente cuando no es posible devolverlos a su entorno natural. Esta dimensión permite entender la visita como una actividad recreativa que, al mismo tiempo, sostiene servicios necesarios para animales que llegaron a la institución como consecuencia de actividades humanas perjudiciales.
La reducción temporal del precio puede favorecer una mayor asistencia, pero su importancia dependerá también de la capacidad del público para reconocer el propósito de estos espacios. Cuando una familia observa a un animal rescatado y recibe información sobre su historia, la experiencia puede generar una percepción más concreta de los efectos del comercio ilegal y de la pérdida de hábitat. La educación ambiental adquiere así un componente práctico: parte de lo aprendido se produce frente a los ejemplares y dentro de los ambientes que requieren protección.
Seis décadas de una institución que amplió su misión
El Parque de las Leyendas abrió sus instalaciones el 20 de marzo de 1964, durante el primer mandato de Fernando Belaúnde Terry. Su creación estuvo relacionada con el conservacionista Felipe Benavides Barreda, quien impulsó un modelo de zoológico moderno que no estuviera dedicado únicamente al esparcimiento, sino también a la preservación de la riqueza natural del Perú.
El proyecto original buscó reunir en un solo espacio especies y paisajes representativos de las tres grandes regiones del país: costa, sierra y selva. La sede de San Miguel fue instalada en un área extensa donde también se conservan restos del antiguo Complejo Arqueológico Maranga. Esa coexistencia entre fauna, paisaje y vestigios históricos otorgó al recinto un valor que excede la función tradicional de un zoológico.
A lo largo de más de seis décadas, la institución amplió sus objetivos hacia la conservación, la investigación, la educación ambiental y la protección del patrimonio arqueológico. La campaña por el Día de la Familia se inscribe en esa evolución: la invitación a visitar el parque no solo propone ocupar el tiempo libre, sino aprovecharlo para fortalecer los vínculos familiares y acercar a la ciudadanía a responsabilidades que normalmente permanecen fuera de la rutina urbana.
Este domingo 13 de septiembre, la tarifa reducida ofrecerá una ocasión concreta para recorrer San Miguel o Huachipa con un costo menor. La combinación de especies animales, áreas naturales, patrimonio y actividades educativas convierte la jornada en una propuesta de acceso amplio, pero también en una forma de respaldar el cuidado de los ejemplares que permanecen bajo protección institucional.
