El estadio Martínez Valero celebra este 8 de septiembre medio siglo como uno de los grandes escenarios deportivos de la provincia de Alicante. Inaugurado en 1976 con un empate 3-3 entre el Elche y la selección de México, el recinto nació como Nuevo Estadio y adoptó en 1988 el nombre de Manuel Martínez Valero, histórico presidente del club.
Con capacidad para 31.388 espectadores, su relevancia trascendió pronto el ámbito local. En 1982 fue sede de tres partidos del Mundial de España, incluido el Hungría-El Salvador que terminó 10-1 y permanece como la mayor goleada en la historia de la competición. También ha acogido siete encuentros de la selección española, todos saldados con victoria, entre ellos el 6-0 ante Croacia en 2018 y el 2-0 frente a Georgia en octubre de 2025.

Un estadio ligado a los grandes días del Elche
El Martínez Valero ha sido también un escenario decisivo para el Elche. Desde su apertura, el equipo ilicitano ha logrado cinco ascensos a Primera División; las celebraciones de 1984 y 1988 se produjeron en su propio campo, mientras que los tres ascensos posteriores se certificaron como visitante. La instalación fue además sede de la final de la Copa del Rey de 2003, ganada por el Mallorca por 3-0 al Recreativo de Huelva.
Por su césped han pasado figuras como Cristiano Ronaldo, Ronaldinho y Lionel Messi, y sus gradas han recibido partidos internacionales, rugby, conciertos y acontecimientos multitudinarios. Tras varias reformas, el estadio afronta ahora una nueva modernización con renovación de la iluminación, cambio de butacas, mejoras en la fachada y trabajos interiores. Sus dimensiones, 108 por 70 metros, lo convierten, según LaLiga, en el terreno de juego más grande de España.
A medio siglo de su inauguración, el Martínez Valero conserva una doble condición: es la casa histórica del Elche y un patrimonio deportivo provincial. Su continuidad como escenario de grandes citas dependerá de que la modernización mantenga esa capacidad de reunir memoria futbolística y actividad contemporánea.
