El Kremlin restó importancia a un eventual no reconocimiento europeo de las elecciones legislativas rusas del 20 de septiembre, marcadas por la exclusión de la oposición contraria a la guerra en Ucrania. El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, afirmó que la posición de los países europeos es “el menor de nuestros problemas” y aseguró que la campaña avanza con normalidad.

Peskov tampoco descartó “diferentes provocaciones” durante los comicios, en los que Rusia Unida busca conservar su mayoría constitucional. Dijo que las autoridades competentes adoptarán las medidas necesarias.
La Justicia rusa excluyó de la elección por listas a Yábloko, el único partido que se opone a la guerra, y tribunales locales revocaron el registro de decenas de sus candidatos en elecciones regionales. Además, la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos de la OSCE no enviará observadores, según Moscú, por los “dobles estándares” de esa institución.
Los países europeos ya cuestionaron el carácter plenamente democrático de las presidenciales de 2024, en las que Vladímir Putin fue reelegido con el 87 % de los votos, aunque no dejaron de reconocerlo como presidente legítimo.
