La evolución del incendio forestal declarado en Villalcampo (Zamora), en el entorno del parque natural Arribes del Duero, es favorable y ha permitido rebajar de dos a uno su índice de gravedad potencial. Como consecuencia, la carretera N-122 ha sido reabierta al tráfico y ha finalizado el confinamiento de los vecinos de Ricobayo de Alba, según han informado fuentes del operativo y de la Dirección General de Tráfico.
La situación permite levantar las restricciones
Ricobayo de Alba, una localidad de menos de 150 habitantes, permanecía confinada por la amenaza que representaban el humo y las llamas para la población. La mejora registrada en la zona ha permitido retirar esta medida, mientras los equipos de extinción continúan trabajando para controlar el incendio.
La N-122, que comunica Zamora con la frontera portuguesa y con la autovía portuguesa A-4, también vuelve a estar abierta. La circulación sigue afectada, sin embargo, en la carretera ZA-324, que permanece cortada en sus tres primeros kilómetros, entre Villalcampo y Ricobayo de Alba, de acuerdo con la información de la DGT.

El incendio alcanzó el nivel dos
El episodio obligó poco antes de la una de la tarde a declarar el nivel dos de gravedad potencial, el máximo previsto en la escala de gravedad de los incendios forestales de Castilla y León. La decisión respondió a la evolución de las llamas y al riesgo que el fuego y el humo suponían para la población cercana.
Un cuarto de hora después de esa declaración se procedió al corte de varias vías de comunicación y al confinamiento de Ricobayo de Alba. La proximidad del incendio a las zonas habitadas hizo necesario limitar los desplazamientos mientras se evaluaba la evolución del frente.
Un dispositivo todavía desplegado
En las labores de extinción han llegado a participar hasta diez medios aéreos. En la situación actual únicamente uno permanece trabajando en la zona, una reducción que el operativo atribuye a las condiciones meteorológicas.
El dispositivo terrestre está integrado por tres técnicos, siete agentes medioambientales y catorce cuadrillas, ocho de ellas helitransportadas. También intervienen cuatro autobombas, tres retenes de maquinaria y tres dotaciones de bomberos. La N-122 permanece abierta, pero el corte de la ZA-324 mantiene una restricción concreta en el entorno más próximo a Villalcampo y Ricobayo de Alba.
