El dólar estadounidense abrió la jornada del 28 de agosto en un promedio de 3.150,86 pesos colombianos, con un aumento del 0,74 % frente al cierre anterior, ubicado en 3.127,86 pesos, según Dow Jones. La cotización combina un avance reciente con una caída considerable en la comparación interanual: en la última semana la divisa ganó 3,55 %, mientras que frente al mismo periodo del año anterior registra una variación negativa de 17,14 %.
El comportamiento de los últimos seis días ha sido positivo para el dólar frente al peso, aunque el informe de mercado citado describe una dinámica de fortalecimiento de la moneda colombiana en un horizonte más amplio. La volatilidad actual se sitúa en 6,22 %, por debajo del nivel de referencia de 13,56 %, un dato que apunta a condiciones relativamente estables en el mercado cambiario pese a los movimientos recientes de la tasa.

Una proyección anual cercana a $3.878
Para el conjunto de 2026, el Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el dólar promediará 3.878 pesos. La estimación está asociada, según el banco citado por Valora Analitik, con la debilidad global de la moneda estadounidense, el flujo sostenido de remesas hacia Colombia y la posibilidad de nuevos aumentos en las tasas de interés locales.
La previsión toma como referencia el desempeño del peso colombiano durante 2025, cuando la moneda se apreció 14 % frente al dólar. Bancolombia atribuyó parte de ese movimiento a la pérdida de valor global de la divisa estadounidense, a la volatilidad de la política comercial de Estados Unidos y a una caída de 9 % en el índice DXY, indicador que sigue la evolución del dólar frente a un grupo de monedas internacionales.
El diferencial de tasas sostiene la perspectiva
Las decisiones de los bancos centrales forman otro elemento central de la proyección. La Reserva Federal redujo su tasa al rango de 3,50 % a 3,75 %, mientras el Banco de la República mantuvo la tasa colombiana en 9,25 %. El diferencial entre ambas referencias puede favorecer estrategias de carry trade, mediante las cuales los inversionistas buscan aprovechar el mayor rendimiento de activos denominados en pesos. De acuerdo con el análisis citado, este factor contribuiría a mantener el dólar alrededor del promedio previsto para el año.
El escenario, sin embargo, está expuesto a riesgos que podrían presionar al alza la tasa de cambio. El informe señala la incertidumbre fiscal de Colombia, agravada por el recorte de la calificación soberana realizado por una agencia internacional, y el proceso electoral como elementos capaces de generar tensiones en los próximos meses. También contempla posibles incrementos de la tasa local relacionados con el aumento del salario mínimo, una decisión que podría modificar el comportamiento esperado del peso y del dólar durante 2026.
