El Real Betis firmó una victoria de enorme valor ante el Real Madrid en La Cartuja, sostenida por un esfuerzo defensivo colectivo y por actuaciones individuales decisivas. Álvaro Valles fue el principal responsable de mantener con vida al equipo, mientras Troy Parrott aprovechó su oportunidad para marcar la diferencia en una noche que el conjunto verdiblanco recordará durante mucho tiempo.
Valles y la zaga marcan el partido
Valles recibió la máxima calificación, un 10, gracias a varias intervenciones que evitaron el empate y confirmaron su peso creciente en el equipo. Por delante, la defensa elevó su nivel frente a una delantera de máxima exigencia. Bellerín anuló a Vinícius con una superioridad inesperada tras su mal encuentro ante el Levante, y Natan y Marc Bartra destacaron por su contundencia ante Mbappé. Ambos salvaron acciones decisivas bajo la línea de gol.

Llorente también ofreció un rendimiento sobresaliente hasta que un choque fortuito le obligó a abandonar el terreno de juego. Su actuación, marcada por el dominio aéreo, la fortaleza en los duelos y la precisión al corte, explica buena parte de la resistencia bética. Fran García aportó continuidad y recorrido, mientras Marc Roca dio al centro del campo la pausa necesaria para competir por la posesión en los momentos de mayor presión.
Una victoria construida desde el sacrificio
El Betis no tuvo a todos sus atacantes al mismo nivel. Isco sufrió ante el ritmo físico del Madrid y terminó demasiado alejado del área; Cucho Hernández estuvo desubicado y apenas pudo intervenir, y Riquelme cometió errores impropios de un partido de esta dimensión. Antony generó peligro por su banda, aunque volvió a evidenciar dificultades para convertir sus acciones en goles. Fornals fue el futbolista más capaz de romper líneas y ofrecer soluciones diferentes.
La aparición de Parrott, calificado con un 8, resume el desenlace: llegó y marcó en su primera gran oportunidad. La victoria no se explica por una superioridad sostenida con balón, sino por la capacidad del Betis para resistir, corregir y aprovechar el momento decisivo. Sus ocho contribuciones defensivas y cinco recuperaciones de Facundo Bernal reflejan el esfuerzo colectivo que permitió superar al Real Madrid.
