El consumo de agua en Medellín y el Valle de Aburrá continúa muy por encima de los niveles necesarios para enfrentar la reducción de las reservas causada por el fenómeno de El Niño. Según el balance de EPM correspondiente al viernes 4 de septiembre, ninguno de los tres sistemas de abastecimiento alcanzó la meta de ahorro establecida.
Riogrande, el mayor rezago
El sistema Riogrande registró el resultado más crítico: los usuarios redujeron apenas seis litros diarios por vivienda o establecimiento, frente a una meta de 70 litros. El ahorro equivalió al 9% de lo esperado, por lo que quedó pendiente el 91% del objetivo. Esta red abastece sectores del occidente y noroccidente de Medellín, además de Bello, Copacabana y Girardota.

En Piedras Blancas, el ahorro promedio fue de 27 litros diarios, aunque la meta era de 92. La diferencia de 65 litros mantiene bajo presión a las zonas nororiental y centro-oriental de Medellín, precisamente las áreas más expuestas a un eventual agotamiento del sistema si no regresan las lluvias y la demanda no disminuye de inmediato. La Fe presentó una reducción de 15 litros frente a una meta de 70, equivalente al 21% del propósito.
El alcalde Federico Gutiérrez advirtió que EPM podría reanudar la suspensión del servicio si la tendencia no cambia. La advertencia refleja que el problema ya no depende únicamente de ampliar la oferta: la falta de lluvias impide recuperar los embalses y convierte la disminución del consumo en la medida inmediata más eficaz.
Medidas urgentes en los hogares
EPM pidió reforzar el ahorro durante el fin de semana, cuando suele aumentar el consumo. Recomendó duchas de tres minutos, cerrar las llaves mientras se aplica jabón o champú, reutilizar el agua del último ciclo de la lavadora para tareas domésticas y evitar el lavado de vehículos con manguera. La respuesta de los usuarios será determinante para reducir el riesgo de nuevos cortes y proteger las reservas disponibles.
