La Jornada Nacional “Septiembre, Mes del Testamento” ya fue puesta en marcha con el objetivo de facilitar que más mexicanas y mexicanos decidan libremente el destino de su patrimonio y den certeza a sus familias. La iniciativa, que celebra su edición número 24, reúne al Estado mexicano y al Notariado Mexicano en torno a un instrumento que busca prevenir conflictos antes de que sea necesario resolverlos por la vía legal.

El arranque formal ocurrió el 28 de agosto en la Secretaría de Gobernación, durante un encuentro encabezado junto con la secretaria Rosa Icela Rodríguez Velázquez. En ese acto, la funcionaria planteó que la construcción de paz comienza desde la familia y sostuvo que la firma de un testamento puede ayudar a detener conflictos familiares.
La campaña parte de una idea concreta: el testamento no debe verse únicamente como un trámite asociado al final de la vida. Es un acto de previsión mediante el cual una persona expresa su voluntad sobre el destino de sus bienes y derechos después de su fallecimiento. Al dejar esa decisión por escrito, se reduce la necesidad de que los familiares interpreten o discutan más adelante lo que la persona quería disponer.
La dimensión jurídica del documento es central, pero la convocatoria también subraya su alcance social y humano. La previsión aporta certeza sobre casas, terrenos, cuentas bancarias u otros bienes, y esa claridad puede disminuir las posibilidades de desacuerdos entre quienes integran una familia. El propósito no se limita a repartir patrimonio, sino a ordenar una decisión personal con efectos para las siguientes generaciones.
Desde la función notarial se advierte que la falta de una decisión oportuna puede someter bienes construidos durante décadas a procedimientos largos y complejos. También puede convertir el patrimonio familiar en motivo de diferencias entre hermanos u otros parientes que antes mantenían una relación cercana. La jornada propone atender esas situaciones desde antes, mediante una voluntad expresada de manera clara.
Con su vigésima cuarta edición en marcha, “Septiembre, Mes del Testamento” coloca el acceso a este derecho como parte de la prevención jurídica. Testar implica ordenar el patrimonio, pero también asumir una responsabilidad hacia los seres queridos, para que una decisión que puede tomarse hoy no quede abierta a la incertidumbre mañana.
