Las autoridades egipcias detuvieron a una creadora de contenido acusada de publicar en redes sociales vídeos en los que bailaba con ropa considerada “indecente” y contraria a los valores sociales. El Ministerio del Interior informó este domingo de que la investigación fue llevada a cabo por la Dirección General para la Protección de la Moral Pública, un organismo policial especializado que examinó sus publicaciones antes de proceder al arresto.

La detención se produjo dentro de la jurisdicción de la Comisaría de Talja, en la provincia de Daqahliya, situada al norte de El Cairo. Según el comunicado oficial, los agentes completaron los procedimientos legales previos y confiscaron un teléfono móvil que estaba en poder de la mujer. El dispositivo fue posteriormente examinado por los investigadores, que afirmaron haber encontrado pruebas vinculadas con la actividad por la que era investigada.
La versión de las autoridades
Durante el interrogatorio, la creadora reconoció, de acuerdo con la versión difundida por el Ministerio del Interior, que había publicado los vídeos para aumentar el número de visualizaciones y obtener beneficios económicos. Las autoridades también señalaron que la mujer cuenta con antecedentes penales, aunque el comunicado no detalló la naturaleza de esos antecedentes ni precisó si están relacionados con actividades en internet.
El Ministerio indicó que se adoptaron las medidas legales correspondientes, pero no identificó los cargos concretos que podrían imputársele ni las posibles penas. Esa falta de precisión deja sin aclarar cuál será el recorrido judicial del caso, más allá de la acusación vinculada a contenidos considerados incompatibles con la moral pública y los valores sociales.
Una campaña reactivada contra creadores
El arresto se inscribe en una campaña de las autoridades egipcias contra determinados creadores de contenido de TikTok y otras plataformas. La ofensiva se dirige especialmente a publicaciones que, según los organismos de seguridad, contravienen la moral pública o los valores familiares. Organizaciones de derechos humanos señalaron que la campaña, iniciada en 2020, afectó inicialmente de forma destacada a mujeres que difundían vídeos de baile.
La Iniciativa Egipcia por los Derechos Personales, conocida como EIPR, ha documentado esa campaña y sostiene que con el tiempo su alcance se amplió a otros creadores y a personas acusadas de difundir opiniones consideradas contrarias a valores sociales o religiosos. Las organizaciones han cuestionado en particular la aplicación del artículo 25 de la Ley de Ciberdelincuencia, que contiene una cláusula sobre los “valores familiares” y que, según esas entidades, se ha utilizado cada vez más contra ciudadanos por publicaciones en internet.
Más de 80 arrestos registrados en 2025
Las autoridades reactivaron la campaña en 2025 y, hasta octubre de ese año, más de 80 personas habían sido detenidas, según datos recogidos entonces por organizaciones de derechos humanos. Entre los casos divulgados por el Ministerio figura el de una joven arrestada el pasado marzo después de recorrer disfrazada de bruja una plaza de la ciudad de Itsa, en la provincia de Fayum. Las autoridades afirmaron que la joven reconoció haber grabado y difundido las imágenes para atraer atención, aumentar visualizaciones y generar ingresos.
