El Departamento de Guerra de Estados Unidos anunció el 24 de agosto una inversión de 750 millones de dólares para respaldar la compra de carbonatos mixtos de tierras raras producidos en el proyecto Pela Ema de Serra Verde, en el estado brasileño de Goiás. Washington busca asegurar suministros para su industria de defensa y reducir el predominio de China en la producción de estos minerales estratégicos.

La partida integra una estructura de inversión de 1.550 millones de dólares. El esquema incluye un compromiso de compra de 300 millones de dólares de la Agencia de Logística de Defensa (DLA) y otros 500 millones procedentes de una gran institución bancaria, según el comunicado estadounidense.
Mike Cadenazzi, subsecretario de Guerra para la Política de la Base Industrial, afirmó que el acuerdo con Serra Verde constituye un paso para “romper el casi monopolio” de los adversarios de Washington sobre los elementos de tierras raras. El Departamento de Guerra sostuvo que el abastecimiento a largo plazo es necesario para fabricar sistemas de armas de nueva generación y preservar su ventaja tecnológica.
Los materiales son empleados por Estados Unidos en aviones F-35, drones, misiles Tomahawk, submarinos nucleares, satélites y buques de guerra. El yacimiento de Pela Ema, situado en el municipio de Minaçu, tiene una capacidad anual estimada de entre 5.000 y 6.400 toneladas de tierras raras.
Serra Verde negocia su venta a una firma estadounidense
En abril, USA Rare Earth anunció un acuerdo definitivo para adquirir el 100 % del Grupo Serra Verde. La operación contempla 300 millones de dólares en efectivo y 126,849 millones de acciones ordinarias de nueva emisión de USAR; su cierre estaba previsto para el tercer trimestre de este año.
La Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos ya concedió a Serra Verde un préstamo de 565 millones de dólares para optimizar y ampliar Pela Ema. La compañía, que extrae tierras raras de una formación de arcilla iónica desde 2024, también firmó un acuerdo de compra a 15 años para suministrar cuatro elementos magnéticos destinados a imanes permanentes de neodimio-hierro-boro.
USAR prevé que Serra Verde represente más del 50 % del suministro total de tierras raras pesadas fuera de China para 2027, con potencial de aumento mediante una segunda fase. Brasil posee, según expertos citados en el informe, la segunda mayor reserva mundial de estos minerales.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva cuestionó recientemente la compra de minerales críticos por parte de extranjeros sin una regulación soberana definida. Ante el Senado, dijo que esa riqueza pertenece a Brasil y defendió que su aprovechamiento contribuya al futuro del país.
