Estados Unidos bombardeó la isla iraní de Larak, en una operación que, según el Comando Central estadounidense, destruyó dos lanzacohetes que se disponían a disparar misiles hacia el estrecho de Ormuz. El ataque dejó muertos y heridos y fue la primera ofensiva contra territorio iraní desde finales de julio.

En respuesta, fuerzas iraníes atacaron posiciones de helicópteros y fuerzas estadounidenses en la base Al Manhad, en Emiratos Árabes Unidos. La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que cada ataque recibirá respuestas «aún más contundentes» y sostuvo que las agresiones no debilitarán el control de Teherán sobre Ormuz.
En una entrevista emitida el domingo por Fox News, Donald Trump defendió las sanciones de Washington y dijo que Irán es «una nación en crisis». El presidente estadounidense aseguró que llegará el momento en que «o ganaremos o harán algo», pero descartó necesitar un acuerdo formal: «No necesito una firma en un papel».
