Ecuador declaró la alerta roja en todo el territorio nacional para reforzar la preparación ante el fenómeno de El Niño, ante la evolución de las condiciones oceánico-atmosféricas. La medida activa procedimientos, planes y protocolos para evacuaciones preventivas, respuesta a emergencias, movilización de recursos y protección de la población en áreas con posible afectación.

La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) informó que los gobiernos locales deberán cumplir y ejecutar sus respectivos planes de acción frente al evento climático. La declaratoria busca anticipar escenarios de riesgo antes de que las lluvias y sus efectos alcancen sus momentos más críticos.
El nivel de prevención se elevó de forma progresiva durante 2026. En mayo se declaró alerta amarilla en sectores vulnerables y, en julio, la medida subió a alerta naranja en zonas de 17 provincias. Con la alerta roja, las instituciones deberán intensificar la coordinación y las acciones previstas para atender eventuales emergencias.
Gestión de Riesgos estima que alrededor de 1,3 millones de personas podrían verse afectadas por el fenómeno. Según la información citada de la Comisión Nacional del Agua, El Niño puede alterar de manera significativa los patrones de lluvia y temperatura, aumentando el riesgo de eventos extremos como inundaciones, sequías severas y olas de calor.
El fenómeno suele durar entre nueve y 12 meses, aunque puede extenderse hasta 18 meses, y se presenta de forma cíclica cada dos a siete años. Su denominación se originó entre pescadores de la costa norte de Perú, que asociaban el calentamiento de las aguas durante la época navideña con el Niño Jesús.
