La madrugada del viernes 26 de junio, dos movimientos telúricos de magnitud moderada fueron registrados en el occidente y sureste del país sin que hasta el momento se reporten daños materiales o personas lesionadas. El Servicio Sismológico Nacional (SSN) confirmó ambos eventos y los ubicó dentro de los parámetros habituales de sismicidad regional.
El primer sismo ocurrió a las 02:39:43 hora del centro con magnitud 4.1. Su epicentro se localizó a 13 kilómetros al oeste de Petatlán, Guerrero, en las coordenadas 17.548° latitud norte y -101.397° longitud oeste, a una profundidad de 21.8 kilómetros. Las autoridades de Protección Civil estatal indicaron que la intensidad percibida fue ligera a moderada y que no se activó la alerta sísmica en la Ciudad de México por no alcanzar los umbrales establecidos.

Características del evento en Chiapas
Horas antes, la noche del jueves 25 de junio, otro sismo de magnitud 4.5 se registró a las 22:59:00 hora del centro. El epicentro se ubicó 109 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo, Chiapas, en coordenadas 14.177° latitud norte y -93.019° longitud oeste, con una profundidad de 10.0 kilómetros. Este movimiento también fue clasificado como moderado y no generó alertamientos automáticos en zonas urbanas cercanas.
Ambos eventos se originaron en zonas donde la interacción de placas tectónicas es constante. México se encuentra sobre el límite de cinco placas: Pacífico, Cocos, Caribe, Norteamericana y Rivera. Esta configuración explica la recurrencia de sismos en diferentes regiones del territorio nacional, incluso de magnitudes inferiores a 5.0, que suelen percibirse pero rara vez producen afectaciones significativas cuando ocurren a profundidades medias como las registradas.
Contexto de la actividad sísmica reciente
Especialistas del SSN señalaron que los sismos de esta magnitud forman parte del comportamiento normal de las fallas activas en Guerrero y Chiapas. La ausencia de reportes de daños se atribuye tanto a la magnitud moderada como a la distancia de los epicentros respecto a centros urbanos densamente poblados. Las evaluaciones preliminares de Protección Civil en ambos estados confirmaron que las estructuras habitacionales y de servicio público no sufrieron afectaciones detectables.
La no activación de la alerta sísmica obedece a criterios técnicos establecidos por el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX). Este sistema analiza los primeros segundos de un evento y emite aviso únicamente cuando las estimaciones de energía indican posibilidad de efectos fuertes o magnitudes cercanas o superiores a 6.0. En los dos casos recientes, las características del movimiento no cumplieron esos requisitos.
Recomendaciones de Protección Civil
Las autoridades reiteraron las medidas básicas de autoprotección durante sismos: mantener la calma, ubicarse en zonas seguras previamente identificadas, alejarse de ventanas y objetos que puedan caer, y evitar el uso de elevadores. En vía pública se recomienda mantenerse alejado de postes, cables y fachadas con cristales. Quienes conducen deben detener el vehículo en lugar seguro, lejos de puentes o líneas de alta tensión. Se aconseja además contar con una mochila de emergencia que incluya documentos, linterna, agua y botiquín básico.
El SSN y Protección Civil continúan monitoreando la actividad sísmica nacional y recomiendan a la población mantenerse informada exclusivamente a través de canales oficiales para evitar la propagación de información no verificada.
