Don’t Nod afronta una nueva fase de ajuste tras confirmar que evalúa suprimir hasta 90 empleos en Francia, concentrar allí su producción en una sola línea de desarrollo en París y captar financiación adicional. La compañía, conocida por Life is Strange, Vampyr y Jusant, advierte de una “incertidumbre material” sobre su capacidad para continuar operando después del 31 de enero de 2027.
El deterioro financiero explica la urgencia. Durante el primer semestre de 2026, sus ingresos cayeron un 14% interanual, hasta 6,1 millones de euros, mientras las pérdidas alcanzaron 4,3 millones, casi el doble que un año antes. Las ventas descendieron a 3,5 millones de euros, una señal especialmente delicada para un estudio cuya identidad depende de convertir propuestas narrativas originales en éxitos comerciales sostenibles.

Netflix aporta actividad, no una solución inmediata
Los ingresos de desarrollo subieron a 2,6 millones de euros gracias, sobre todo, al proyecto que su equipo de Montreal realiza para Netflix: un juego narrativo basado en una propiedad intelectual relevante de la plataforma. Sin embargo, ese contrato también eleva los costes de producción y no se conocen ni el título, ni la fecha de lanzamiento, ni el modelo comercial. El acuerdo mejora la carga de trabajo, pero todavía no despeja la fragilidad de caja del grupo.
La reorganización francesa pretende reducir dispersión, aclarar responsabilidades y proteger los proyectos prioritarios. Pero su alcance revela que los ajustes anteriores no bastaron. La empresa no ha precisado qué áreas quedarían afectadas, cuándo se producirían los recortes ni cuál será el futuro de Montreal tras el encargo de Netflix.
El punto decisivo sigue siendo la financiación. Don’t Nod ya había comunicado que sus recursos disponibles llegaban solo hasta noviembre y que Tencent no planeaba una nueva inversión. La nueva referencia a enero de 2027 aplaza la presión, pero no resuelve el problema: sin capital externo y sin nuevos proyectos anunciados para ese periodo, la reducción de costes puede ganar tiempo, no garantizar continuidad.
