Las autoridades de Montenegro arrestaron el jueves en Kotor a un ciudadano iraní de 39 años reclamado por Estados Unidos por su presunta participación en una serie de ciberataques que habrían causado daños por 3.400 millones de dólares en más de 150 universidades norteamericanas desde 2013.
Cooperación bilateral efectiva
La detención de A.B., que posee también nacionalidad turca, se produjo tras una orden de arresto emitida por un tribunal de Nueva York por cargos de conspiración para cometer fraude informático, piratería y robo de identidad. Las autoridades montenegrinas destacaron la colaboración con el FBI, que en tres años ha permitido la captura de siete fugitivos en el país balcánico.

Transferencia de datos a Irán
Según la policía montenegrina, los datos sustraídos fueron entregados a la Guardia Revolucionaria de Irán y a universidades iraníes. Este patrón indica una operación de inteligencia de largo plazo que combina robo de propiedad intelectual y apoyo a entidades estatales, más allá del simple lucro económico.
El caso ilustra cómo países pequeños como Montenegro se han convertido en puntos de tránsito para fugitivos de delitos cibernéticos de alto perfil, obligando a una mayor coordinación judicial entre Washington y los Balcanes. La entrega del detenido dependerá ahora de los trámites de extradición, que suelen resolverse en plazos de varios meses.
