El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, destituyó al jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Randy George, el 2 de abril, poco después de que surgiera un desacuerdo sobre la continuidad de una investigación por el sobrevuelo de helicópteros militares cerca de la residencia del músico Kid Rock, según un nuevo informe de The Washington Post. El general Chris LaNeve asumió entonces el cargo de manera interina.
La salida de George se produjo en un contexto de cambios sucesivos en los puestos de mayor rango del Ejército. La administración del presidente Donald Trump ha expresado su intención de nominar formalmente a LaNeve para dirigir el Estado Mayor, pero el nombramiento todavía no se ha concretado debido a la oposición de al menos una senadora republicana del Comité de Servicios Armados del Senado, Joni Ernst.

El sobrevuelo y la investigación
El episodio que desencadenó la disputa ocurrió el 28 de marzo, cuando dos helicópteros Apache del Ejército sobrevolaron a poca distancia de la casa de Kid Rock, ubicada en lo alto de una colina en Tennessee. El músico, cuyo nombre legal es Robert Ritchie y que es un conocido partidario de Trump, difundió en redes sociales un video de la maniobra.
El Ejército suspendió a los dos pilotos mientras revisaba si habían incumplido las normas operativas. Sin embargo, Hegseth levantó rápidamente las suspensiones y escribió en X: “Sin castigo. Sin investigación”. Esa decisión puso en cuestión el futuro de la revisión interna, que todavía no había concluido.
De acuerdo con The Washington Post, el general LaNeve, quien entonces era el principal asistente militar de Hegseth, comunicó a George que el secretario de Defensa quería abandonar la investigación. La información procede de una fuente anónima. George comentó después a colegas que consideraba importante continuar con el procedimiento establecido y dijo sentirse inquieto por la conversación con LaNeve, según otras dos fuentes citadas por el diario.
Vacantes en la cúpula militar
George fue removido pocos días después, sin que se ofreciera una explicación pública. LaNeve pasó a ocupar de forma interina la jefatura del Estado Mayor, además de desempeñarse como vicejefe del Estado Mayor. La acumulación de cargos se produjo después de que Hegseth forzara el año pasado la salida del general James Mingus, quien ocupaba la vicepresidencia.
The New York Times informó que, además de George, Hegseth destituyó o impulsó la salida de al menos otros seis oficiales de alto rango. Entre ellos figuran tres personas que podían haber sido consideradas para suceder a George. El diario señaló que el Ejército cuenta ahora con cinco generales de cuatro estrellas en servicio activo, frente a los diez que había cuando Hegseth asumió el cargo; algunos puestos fueron eliminados y otros oficiales fueron removidos.
También se espera que el secretario del Ejército, Dan Driscoll, abandone próximamente la institución. Varios medios han informado que Driscoll mantuvo diferencias con Hegseth durante meses, aunque no se ha anunciado formalmente su salida.
Reacciones al relevo
El representante demócrata Pat Ryan, de Nueva York, criticó los ceses y declaró a The New York Times que estaban causando “un daño generacional” a la percepción de las Fuerzas Armadas como una institución apolítica y comprometida con la Constitución, no con un presidente.
Hegseth defendió a LaNeve ante The Washington Post y acusó a sus críticos de ser expertos “desconectados de la realidad” que, en su opinión, han debilitado durante años a las Fuerzas Armadas con políticas “woke” y guerras interminables. El secretario no respondió específicamente a la supuesta conversación con George sobre el sobrevuelo.
Sean Parnell, portavoz del Pentágono, describió la información sobre ese intercambio como la reedición de una “historia vieja y gastada” utilizada para “fabricar drama”. Mientras tanto, la nominación de LaNeve permanece pendiente y el Ejército continúa con vacantes en varios de sus puestos superiores.
