El Gobierno de Costa Rica ha extendido el programa “Cero Ocio” a escuelas, playas y delegaciones policiales de siete provincias. Reclusos realizarán limpieza, pintura y mantenimiento de áreas verdes en centros educativos de Heredia, San Carlos, Cartago, Alajuela y Pérez Zeledón, además de colegios técnicos en Limón y Puntarenas.
El Ministerio de Seguridad Pública incorporó también labores en comisarías de Bagaces, San Rafael y Liverpool, mientras el Ministerio de Ambiente coordina jornadas en las playas de Iguanita, Moín, Chacarita y El Roble. Los Centros Cívicos por la Paz de Pococí, Puntarenas y Aguas Zarcas recibirán mantenimiento de infraestructura.

Reducción de costos y reinserción
La medida busca disminuir el gasto penitenciario, que asciende a 75.000 colones mensuales por interno solo en alimentación. El Ejecutivo destinará el 35 % de los ingresos generados por el trabajo de los reclusos al sostenimiento del sistema, con el resto dirigido a víctimas, familias y un fondo de ahorro para la libertad. Esta distribución responde al objetivo de convertir el trabajo penitenciario en un mecanismo de retorno social tangible.
Modelo regional y alcance territorial
Inspirado en el plan salvadoreño, el programa costarricense amplía su cobertura geográfica a Guanacaste, Limón, Puntarenas, Cartago, Heredia, Alajuela y la Zona Norte. Al integrar actividades productivas durante el cumplimiento de condenas, la iniciativa reduce el ocio carcelario y genera experiencia laboral que favorece la reinserción, sin recurrir a contrataciones externas que incrementan el presupuesto estatal.
