La Organización Mundial de la Salud advirtió que el conflicto armado, los desplazamientos masivos y las intensas lluvias están acelerando la propagación del cólera en Sudán. La directora regional Hanan Balkhy señaló desde El Cairo que el deterioro humanitario en Kordofán Occidental deja a la población civil en extrema vulnerabilidad ante enfermedades y desnutrición.

Desde el 15 de mayo se registran 838 casos sospechosos, siete confirmados y 117 fallecimientos. El brote avanza en un contexto de interrupción sostenida de servicios sanitarios y restricciones de acceso que agravan la crisis humanitaria.
Respuesta limitada de la OMS
La organización concluyó una misión de preparación y estableció centros de tratamiento, suministros médicos y una campaña de vacunación oral. Sin embargo, advirtió que sin mejoras en el acceso humanitario y mayor financiamiento, las muertes evitables continuarán propagándose junto con el conflicto.
Ciclo de guerra y enfermedad
El cólera, transmitido por agua y alimentos contaminados, encuentra condiciones ideales en zonas sin saneamiento básico. El conflicto entre el Ejército y paramilitares, que ya dura más de tres años, destruye infraestructuras y bloquea ayuda, creando un círculo vicioso donde la violencia facilita la expansión de la enfermedad y esta a su vez aumenta la presión sobre sistemas ya colapsados.
