Las botellas de vidrio de aceite de oliva pueden reutilizarse como elementos decorativos para el hogar mediante cinco propuestas de bricolaje: pintarlas, cubrirlas con cuerda de yute o encaje, dibujar flores sobre su superficie o conservarlas como floreros transparentes. Antes de aplicar cualquiera de estas alternativas, el recipiente debe lavarse y secarse correctamente.
El aceite de oliva es un producto habitual en la cocina por sus propiedades y por la posibilidad de incorporarlo a distintos platillos. Sin embargo, una vez terminado, su envase de vidrio suele desecharse. La propuesta plantea aprovechar ese material para darle un nuevo uso dentro de la casa, en lugar de tirarlo a la basura.

La primera opción consiste en convertir la botella en un florero de color liso. Para ello, se limpia el vidrio y se pinta el exterior con el tono elegido. El resultado permite adaptar el recipiente a los colores predominantes de una habitación sin modificar su forma original.
Otra alternativa es decorar el envase con cuerda de yute. Tras lavar y secar la botella, se cubre la mayor parte de la superficie con este material, dejando visibles los extremos de vidrio. La idea puede completarse con flores pequeñas, según la propuesta difundida.
También se puede colocar una tira de encaje y listón alrededor de la parte central de la botella. La tela debe fijarse con pegamento para que permanezca adherida al recipiente. Esta opción conserva buena parte del vidrio expuesto y añade un detalle textil a la pieza.
Para quienes prefieran pintar directamente sobre el envase, una posibilidad es realizar diseños sencillos con pincel, como flores, hojas o puntos. No se requiere un dibujo complejo: la superficie de vidrio puede utilizarse para crear motivos decorativos básicos antes de emplear la botella como florero.
La quinta idea mantiene el aspecto natural del recipiente. En este caso, se retira cuidadosamente la etiqueta, se lava el envase y se colocan flores frescas en su interior. Así, la botella conserva su transparencia y pasa a funcionar como un florero de vidrio sin añadir pintura ni revestimientos.
