El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) rebate la denuncia de una fuga continuada de médicos en Ceuta y sostiene que los datos de contratación reflejan una evolución inversa. Según sus registros, en 2024 se produjeron siete bajas de facultativos, frente a trece incorporaciones mediante contratos de interinidad de tres años. En 2025 no se han contabilizado salidas y ya se han formalizado seis altas de larga duración.
La discrepancia con el Colegio de Médicos no es menor: mientras los representantes profesionales alertan de la sobrecarga derivada de la crisis migratoria, la administración mide la estabilidad por el saldo de efectivos. Las cifras oficiales apuntan a crecimiento neto, pero no resuelven por sí solas la cuestión central planteada por los facultativos: si la presión asistencial está concentrada en servicios concretos, como Radiología, una plantilla globalmente mayor puede coexistir con áreas tensionadas.

Incentivos para fijar talento
Ingesa atribuye la capacidad de captar profesionales a un paquete retributivo especialmente competitivo. Los médicos de Ceuta perciben la segunda hora de guardia neta más elevada del país, solo por detrás de Cataluña; la cuantía puede alcanzar 20,02 euros en festivo. A ello se añaden la indemnización por residencia, la jornada de 35 horas sin reducción salarial, una fiscalidad más favorable y ayudas estatales que cubren el 75% de los viajes a la península.
El organismo también destaca el balance de las comisiones de servicio: doce especialistas estatutarios llegaron desde otras comunidades, frente a tres que abandonaron la ciudad por esa vía. Este flujo sugiere que los incentivos compensan, para una parte relevante de los profesionales, el coste geográfico y personal de trabajar en un territorio extrapeninsular. Su efectividad, sin embargo, dependerá de que la organización asistencial acompañe a la mejora salarial.
La formación gana peso
La estrategia se apoya además en la creación de una cantera propia. Ceuta ha cubierto las quince plazas de formación sanitaria especializada ofertadas, nueve de ellas para Medicina, y suma 58 residentes. La acreditación de la UCI del Hospital Universitario permitirá ampliar la docencia en futuras convocatorias. Ingesa asegura que dos de cada tres especialistas formados en la ciudad permanecen en su red pública, un indicador relevante para reducir la dependencia de incorporaciones externas y sostener la cobertura a medio plazo.
