La normalidad en Ceuta no se recuperará, según la ministra de Sanidad, Mónica García, hasta que todas las personas migrantes que entraron de forma masiva estén realojadas en condiciones adecuadas. El Gobierno afronta ahora la atención, identificación y tramitación individual de quienes permanecen afectados por la crisis, un proceso que la ministra advirtió que no concluirá en una o dos semanas.

En una entrevista en Telecinco este lunes, García sostuvo que Marruecos tiene responsabilidad en la situación creada por la entrada masiva de migrantes. También atribuyó responsabilidad política a lo que denominó una “ultranacional ultraderechista” que, en su opinión, busca desestabilizar España mediante el cuestionamiento del Gobierno.
La ministra criticó además que, a su juicio, la derecha apoye una “ruptura de la soberanía nacional” con el objetivo de debilitar al Ejecutivo. Insistió en que la respuesta gubernamental debe seguir como primera pauta la defensa de los derechos humanos y afirmó que el Ejecutivo no los vulnerará.
El siguiente paso, explicó, exige que todas las personas estén alojadas bajo techo y en condiciones de salubridad. Solo entonces podrán completarse la filiación, los estudios epidemiológicos y la aplicación de la legislación de extranjería, incluidos los expedientes de asilo o de expulsión.
García rechazó los plazos breves que se hayan planteado para cerrar el proceso. “Quien lo haya dicho, ha engañado o ha levantado expectativas que no son reales”, señaló. Añadió que deben abrirse expedientes individuales, garantizar comida y habilitar espacios salubres, tareas que no se resuelven en pocos días.
Sobre la situación sanitaria, la ministra reiteró que las personas migrantes no traen enfermedades, aunque pueden enfermar por el hacinamiento. Indicó que no se ha confirmado ningún caso de tuberculosis en los rastreos realizados y aseguró que no hubo colapso sanitario, pese a que el sistema estuvo tensionado y requirió, según dijo, un sobreesfuerzo de los profesionales.
