El Centro de Transfusión Sanguínea de la Secretaría de Salud recibió este año dos reportes de personas que intentaron vender su sangre, informó su director, Edgar Velázquez Vega. La práctica está prohibida por la Ley General de Salud, que considera la sangre un tejido y establece que su obtención debe realizarse mediante donación voluntaria, solidaria y sin fines de lucro.
Casos canalizados a las autoridades
Los dos reportes fueron canalizados para orientar a las personas afectadas y facilitar la presentación de denuncias ante las instancias competentes. Velázquez Vega precisó que la Secretaría de Salud no investiga ni sanciona estos hechos; esa responsabilidad corresponde a las autoridades de seguridad y procuración de justicia, con apoyo de la coordinación de la entonces Procuraduría General de la República.

El funcionario advirtió que algunos intentos de cobro surgen a partir de publicaciones en redes sociales donde pacientes o familiares solicitan donadores. Esas convocatorias pueden exponer datos personales y facilitar que terceros se aprovechen económicamente de quienes enfrentan una emergencia médica.
La alerta revela un doble riesgo: la comercialización ilegal de sangre vulnera el principio de donación altruista y, al mismo tiempo, convierte la necesidad urgente de los pacientes en una oportunidad para posibles abusos. Salud llamó a verificar cualquier solicitud, evitar compartir información sensible y reportar a quienes condicionen el apoyo sanguíneo a un pago. La dependencia insistió en que la respuesta institucional debe centrarse en prevenir estas prácticas y fortalecer la donación voluntaria.
