La Ciudad de México acumuló 241 milímetros de lluvia en junio de 2026, superando tanto el promedio histórico de 126 milímetros como los 232 milímetros registrados en junio de 2025. Este dato confirma una tendencia que se mantiene desde marzo: cada mes de 2026 ha registrado volúmenes superiores a los del año anterior, que ya había sido el más lluvioso en los registros oficiales.

Entre enero y junio de este año la precipitación total alcanzó 453 milímetros, frente a los 355 milímetros del mismo periodo de 2025 y los 224 milímetros del promedio histórico. El fenómeno indica un aumento sostenido en la intensidad de las lluvias, lo que obliga a revisar la capacidad de drenaje y los protocolos de respuesta ante inundaciones en zonas vulnerables.
Impacto en la gestión del agua
Solo el 30 de junio cayeron más de 15 millones de metros cúbicos de agua, con mayor concentración en Gustavo A. Madero, Venustiano Carranza, Iztacalco e Iztapalapa. Este volumen representa un reto inmediato para el sistema de alcantarillado y plantea la necesidad de acelerar obras de captación y almacenamiento que permitan aprovechar el excedente en lugar de derivarlo al drenaje profundo.
La repetición de este patrón durante cuatro meses consecutivos sugiere que las autoridades deben actualizar los modelos de pronóstico y los planes de mantenimiento preventivo. De lo contrario, el riesgo de afectaciones por encharcamientos e inundaciones seguirá aumentando en las próximas temporadas.
