BlackBerry llega a 2026 con una empresa transformada: dejó de depender de los teléfonos y concentra su negocio en QNX, software integrado para sistemas críticos, y en comunicaciones seguras. QNX ya está presente en más de 275 millones de vehículos en circulación y la compañía busca trasladar esa experiencia a robots industriales, fábricas y aplicaciones médicas. Según CNBC, sus acciones duplicaron su valor durante el año, aunque todavía permanecen lejos de los máximos registrados en 2008.

Del teléfono a la infraestructura
Durante la etapa en que enviar mensajes desde un BlackBerry era una señal de estatus profesional, la empresa canadiense compitió en el mercado de smartphones con dispositivos de teclado físico. Sus teléfonos fueron utilizados en oficinas, gobiernos y otros entornos profesionales hasta que el iPhone y Android modificaron las reglas de la industria. Con el tiempo, la compañía abandonó la venta de dispositivos como eje central y conservó atributos asociados con aquella etapa: seguridad, privacidad y confianza.
La reorganización llevó esas capacidades hacia productos empresariales que el consumidor normalmente no ve. QNX se integra en sistemas de automóviles y equipos industriales, con usos relacionados con seguridad, frenos y algunas funciones de conducción semiautónoma. La división de comunicaciones seguras, por su parte, atiende especialmente a gobiernos e industrias que necesitan proteger información y mantener la continuidad de sus operaciones.
John Giamatteo, CEO de BlackBerry, declaró a CNBC que esos atributos siguen en el centro de la compañía, aunque sus productos ya no sean dispositivos que el usuario lleva en la mano. La empresa cambió la categoría en la que monetiza su marca sin abandonar las capacidades técnicas que la distinguieron.
QNX abre la siguiente etapa
La expansión hacia la llamada inteligencia artificial física representa el siguiente movimiento de QNX. Giamatteo considera que el conocimiento acumulado en software de seguridad crítica puede aplicarse a máquinas capaces de interactuar con entornos reales. La apuesta no se limita a robots humanoides: también incluye robótica industrial, operaciones fabriles y aplicaciones médicas, sectores en los que una falla de software puede producir consecuencias materiales.
La robótica ya figura entre las áreas de mayor crecimiento dentro del portafolio de QNX. BlackBerry reporta además un backlog de 950 millones de dólares para ese negocio. La compañía indicó que una parte corresponde a robótica, pero no detalló qué proporción del monto representa.
El recorrido de BlackBerry tiene paralelos con el de otras marcas que perdieron protagonismo en su categoría histórica. Nokia dejó de tener los teléfonos móviles como negocio central y se concentró en infraestructura de telecomunicaciones, redes, propiedad intelectual y tecnología para operadores. En el segundo trimestre de 2026, las ventas de Network Infrastructure crecieron 12% interanual, mientras que las ventas a clientes de inteligencia artificial y servicios cloud aumentaron 105%. Su estrategia actual incluye centros de datos, redes ópticas, conectividad móvil y futuras redes 6G.
Fujifilm siguió una ruta distinta tras la caída de la fotografía analógica. La empresa utilizó conocimientos de química, materiales y procesamiento de imágenes para crecer en healthcare, biofarmacéutica, electrónica y materiales para semiconductores, sin abandonar por completo el negocio de imagen. Reportó ingresos e ingresos operativos récord en el ejercicio fiscal terminado en marzo de 2026. En el trimestre cerrado en junio, healthcare generó 256.800 millones de yenes en ingresos.
En BlackBerry, el desafío consiste ahora en convertir la posición de QNX en automóviles en una plataforma para nuevos entornos automatizados. Para fabricantes, gobiernos y empresas industriales, la marca busca dejar atrás la asociación exclusiva con el teclado físico y BBM y consolidarse como un proveedor de software seguro que opera detrás de productos y máquinas.
