El Real Betis y el Real Madrid ya tienen confirmadas sus alineaciones para el encuentro de este viernes, correspondiente a la cuarta jornada de LALIGA EA SPORTS. El partido comenzará a las 21:00 horas en La Cartuja y enfrenta a un equipo verdiblanco obligado a recomponerse tras la goleada sufrida ante el Levante con un conjunto madridista que busca mantener su pleno de victorias y añadir presión al FC Barcelona.
El Betis formará con Álvaro Valles; Bellerín, Llorente, Natan, Fran García; Facundo Bernal y Marc Roca; Antony, Isco, Fornals y Cucho Hernández. El Real Madrid, por su parte, saldrá con Courtois; Dumfries, Konaté, Huijsen, Cucurella; Camavinga, Valverde y Bellingham; Arda Güler, Vinícius y Mbappé.
Un partido que empieza en las bajas
La principal dificultad para Manuel Pellegrini se encuentra en la disponibilidad de su centro del campo y de su ataque. Gio Lo Celso y Ez Abde no podrán participar, mientras que Dani Ceballos, recién regresado al club después de nueve años en el Real Madrid, todavía no ha completado una preparación suficiente para competir. El técnico chileno explicó que el futbolista lleva “mucho tiempo sin jugar” y necesita acumular más entrenamientos antes de asumir un papel relevante.
A esas ausencias se suman las de Diego Conde y Aitor Ruibal, lo que reduce las alternativas del banquillo y obliga al Betis a confiar en una estructura con Bernal y Marc Roca como base. Isco queda situado por delante de ellos, con Antony, Fornals y Cucho Hernández como piezas destinadas a dar amplitud, movilidad y presencia en los últimos metros.
El contexto hace que el once bético tenga una doble misión: recuperar estabilidad después del 5-2 ante el Levante y, al mismo tiempo, elevar su intensidad frente a un rival que castiga cualquier pérdida de concentración. El tropiezo de la jornada anterior no fue únicamente un resultado abultado; también expuso desajustes defensivos y una respuesta insuficiente en los momentos de mayor exigencia. La visita del Madrid convierte esas carencias en un problema inmediato.

El Madrid cambia una pieza y conserva su amenaza
José Mourinho mantiene la columna vertebral que le ha permitido comenzar con resultados convincentes, aunque introduce una modificación en el lateral izquierdo. Marc Cucurella entra en lugar de Álvaro Carreras, mientras que Courtois continúa bajo los palos y la defensa queda completada por Dumfries, Konaté y Huijsen.
La alineación refleja una apuesta por la continuidad en la zona decisiva del campo. Camavinga y Valverde aportarán recorrido y capacidad para sostener las transiciones, mientras que Bellingham volverá a ocupar una posición con libertad para conectar el centro del campo con el tridente ofensivo. Por delante, Arda Güler, Vinícius y Mbappé concentran buena parte del potencial de desequilibrio del conjunto blanco.
Los datos de las tres primeras jornadas explican la confianza en ese frente de ataque. El Real Madrid ha marcado diez goles y Bellingham, Vinícius y Mbappé han intervenido directamente en nueve de ellos. El único tanto que no lleva su firma directa, el de Carlos Espi ante el Espanyol, también llegó después de un rechace producido por un intento de remate de Mbappé. La cifra no demuestra por sí sola que el equipo dependa exclusivamente de sus estrellas, pero sí confirma que la producción ofensiva está pasando por un grupo muy concreto de futbolistas.
La gestión de Mourinho, puesta a prueba en Sevilla
El buen inicio madridista también permite observar cómo Mourinho está distribuyendo los minutos y fijando jerarquías en las primeras semanas de su etapa. El técnico portugués parece haber identificado un bloque de máxima confianza y lo mantiene en los partidos de mayor exigencia, con ajustes puntuales para equilibrar la plantilla. Esa combinación entre continuidad y rotación selectiva explica que el equipo llegue a Sevilla después de golear al Málaga y a la Real Sociedad.
La profundidad del banquillo ofrece, además, soluciones para modificar el encuentro durante la segunda parte. Lunin, Trent, Carreras, Espi, Bernardo Silva, Brahim, Rüdiger, Diomande, Cestero, Mario Rivas, Sergio Martínez y Javi Navarro estarán disponibles. La variedad de perfiles permite al Madrid proteger una ventaja, aumentar el ritmo o introducir más talento entre líneas si el Betis consigue cerrar los espacios interiores.
El verdadero examen para ambos
El Betis llega con seis puntos de los nueve disputados y todavía tiene margen para considerar el duelo ante el Levante como un accidente corregible, pero necesita que esa reacción se traduzca en comportamiento colectivo. Ante el Madrid, competir no dependerá únicamente de resistir cerca de su área. También tendrá que elegir bien cuándo presionar, evitar pérdidas en zonas comprometidas y aprovechar los momentos en los que el rival deje metros a su espalda.
Para los verdiblancos, el calendario añade una dificultad adicional: después de este choque se aproxima su debut en la Liga de Campeones contra el Lille francés. Una actuación sólida frente al Madrid serviría para recuperar confianza antes de ese estreno europeo; una nueva derrota amplia, en cambio, acentuaría las dudas sobre la consistencia defensiva del proyecto.
El Madrid afronta el encuentro con una ventaja emocional evidente, pero no con un partido resuelto de antemano. La Cartuja y la presión de un Betis herido pueden obligar a sus atacantes a trabajar sin balón y a sus centrocampistas a controlar un ritmo más incómodo. En esa tensión se encuentra la clave del duelo: los locales necesitan convertir su urgencia en intensidad ordenada, mientras que los visitantes intentarán que su pegada y la confianza acumulada vuelvan a inclinar el partido desde los primeros minutos.
