El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, inauguraron en Asheville, Carolina del Norte, la reunión de ministros de Finanzas y banqueros centrales del G20 con un mensaje centrado en la resiliencia de la economía mundial y las condiciones para impulsar el crecimiento. Estados Unidos ejerce la presidencia del foro y recibió a representantes gubernamentales y autoridades monetarias, entre ellas la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde.

Bessent afirmó que la prioridad del G20 debe ser un crecimiento basado en la abundancia de recursos, la claridad de las normas y la solidez de los mercados. Según el responsable del Tesoro, esas condiciones permiten a la iniciativa empresarial movilizar la capacidad de las personas para construir sus comunidades.
El secretario también pidió simplificar la regulación y criticó las políticas que, a su juicio, distorsionan la competencia y perjudican a otros países. “Una economía global sólida no puede basarse en actos egoístas que sofocan la competencia justa basada en el mercado”, sostuvo, al tiempo que señaló que Washington impulsa al Fondo Monetario Internacional y a otros organismos internacionales a reforzar sus análisis.
Presión económica sobre Irán
Durante su intervención, Bessent agradeció a la Unión Europea y al BCE su apoyo a las operaciones económicas estadounidenses contra el régimen iraní, en alusión a la ofensiva denominada “Paria Económico”. Estados Unidos ha instado a otros países a cortar sus vínculos comerciales con Irán bajo amenaza de sanciones, con el objetivo declarado de aislar por completo a la economía iraní.
La estrategia ha elevado la atención sobre la relación con China, principal socio comercial de Irán, y sobre la posibilidad de que Washington adopte medidas contra Pekín. En una entrevista con CNBC al margen de la reunión, Bessent rechazó la idea de que no pueda avanzarse sin China y aseguró que ambos países comparten posiciones sobre la necesidad de impedir que Irán posea armas nucleares y de mantener abierto el estrecho al tránsito marítimo libre y justo.
Bessent reveló además que se reunió con el gobernador del Banco Popular de China, Pan Gongsheng, aunque evitó dar detalles sobre el encuentro al considerar preferible mantenerlos en privado.
Warsh ve un nuevo ciclo de expansión
Warsh sostuvo que ha terminado la etapa marcada por el temor al estancamiento y que el contexto actual está definido por perspectivas de crecimiento, incluido un posible auge de la inversión global en un momento de expansión de la inteligencia artificial. El presidente de la Fed dijo que espera conocer si el crecimiento de los países participantes responde a factores cíclicos o estructurales y compartir su evaluación sobre Estados Unidos.
Consultado sobre Warsh, Bessent señaló que coincide con el presidente de la Fed en varias cuestiones, aunque defendió que ante un shock de oferta no se elevan tradicionalmente los tipos de interés hasta que se materializan los efectos de segunda ronda. En sus dos primeras reuniones al frente de la Reserva Federal, Warsh mantuvo los tipos sin cambios, si bien en Jackson Hole dejó abierta la posibilidad de aumentarlos si la inflación continúa al alza.
