LONDRES.- Anthony Hopkins lanzó Life is a Dream, un álbum de 12 composiciones clásicas en el que reúne piezas escritas a lo largo de su vida y reflexiona, a sus 88 años, sobre la muerte, el asombro y el perdón. El disco ya está disponible en plataformas de streaming y fue grabado en abril en el Alexandra Palace de Londres.

El actor británico, ganador de dos premios Oscar, trabajó en la grabación con el director venezolano Gustavo Dudamel, la Philharmonia Orchestra de Londres, el pianista argentino Sergio Tiempo y el violonchelista venezolano Gregorio Nieto. Hopkins destacó que Dudamel transformó cada nota con la “elegante precisión de su batuta” y le dio un significado profundo e indeleble.
“La música fue mi primer deseo, mi primer anhelo”, dijo Hopkins a Apple Music. Aprendió a tocar el piano durante su niñez y empezó a componer siendo joven, antes de recibir una beca de actuación en el Cardiff College of Music and Drama. Varias de las obras incluidas en el álbum, señaló, lo han acompañado durante décadas.
Entre ellas figura 1947 Suite, cuya temática parte de su percepción actual de la vida. “A mis 88 años comprendo que nadie puede escapar de la muerte”, afirmó el intérprete, quien describió la obra como una larga despedida llena de asombro y perdón. En Stella Aria, añadió, se dirige a su esposa con una despedida amorosa.
La esposa del actor participó en el origen del proyecto al recuperar partituras que Hopkins guardaba en su casa desde comienzos de los años 2000. Ese material permitió iniciar el proceso instrumental del disco, según relató el músico y actor.
Varias piezas evocan su infancia en Gales, donde creció como hijo de un panadero. My Fatherland está inspirada en canciones folclóricas galesas; Margam, con Tiempo al piano, es una oda a sus padres y a una infancia que Hopkins calificó de idílica. Bracken Road nació en 1963, cuando trabajaba como joven actor en el Liverpool Playhouse y componía al piano antes de los ensayos.
El álbum también incluye And the Waltz Goes On, escrita durante sus años como estudiante de arte dramático y grabada décadas después por André Rieu; Tara, dedicada a una sobrina; y The Plaza, homenaje a un cine de su adolescencia donde descubrió su interés por el séptimo arte.
Hopkins ya había publicado música anteriormente: lanzó el sencillo Distant Star en 1986, compuso la banda sonora de August (1996), su debut como director, y editó el álbum Composer en 2012. Dudamel señaló que las nuevas composiciones conservan la imaginación, humanidad y verdad emocional que han marcado la trayectoria del actor en el cine y el teatro.
