A días del Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, previsto para el 1 de septiembre, el exalcalde con licencia de General Escobedo y aspirante a coordinador de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Nuevo León plantea una “Gran Alianza con México”. Su postura parte de que los programas federales y las capacidades industriales, universitarias y laborales del estado deben articularse en una estrategia común, por encima de las diferencias partidistas.
El autor sostiene que el próximo Informe debe leerse como una exposición de rumbo gubernamental y no sólo como un balance de acciones. Bajo el principio de “Honestidad con resultados”, anticipa que la presentación presidencial reunirá políticas de salud, educación, vivienda, movilidad e infraestructura con una visión integral para ampliar derechos y fortalecer las capacidades productivas del país.

Entre los resultados que menciona figura Salud Casa por Casa, programa que, según el texto, ha realizado más de 18 millones de consultas gratuitas. La atención busca llegar a los domicilios de personas mayores, en lugar de depender exclusivamente de que puedan trasladarse a una clínica. A ello suma la construcción de 33 hospitales nuevos en 23 meses, además de 36 centros de salud y consultorios, así como 11 unidades de medicina familiar.
La secuencia de acciones citada continúa con las Becas para el Bienestar para estudiantes de distintos niveles educativos. También incluye la recuperación de los trenes de pasajeros, con una meta nacional de tres mil kilómetros de vías modernas y seguras. En ese proyecto aparece la conexión Monterrey-Nuevo Laredo, presentada como una ruta relevante para vincular ciudades, industria y frontera.
El planteamiento incorpora asimismo Vivienda para el Bienestar, con construcción de viviendas, reestructuración de créditos y entrega de escrituras. Para el autor, estas medidas no deben evaluarse de manera aislada: la relación entre vivienda, transporte, salud, educación y actividad económica es el punto que Nuevo León debería adoptar al planear su propio crecimiento.
En su diagnóstico, el estado mantiene empresas, universidades, trabajadores y talento de alcance internacional, pero carece desde hace cinco años de una estrategia que integre esas fortalezas. Señala que la vivienda no se ha coordinado suficientemente con el transporte y que la inversión requiere agua, energía, seguridad y certeza jurídica. También advierte que la infraestructura hospitalaria debe acompañar la expansión de las ciudades y que la educación necesita preparar a los jóvenes para la nueva economía.
Como referencia de su propuesta, menciona acciones atribuidas a la 4T Norteña: el impulso a 12 mil Becarios de la Transformación en preparatoria; programas de simplificación administrativa y reducción de trámites para facilitar suelo, permisos, agua y servicios; una Estancia del Adulto Mayor, un Centro de Rehabilitación Integral, Escuelas de Artes y Oficios Tecnológicas y un Centro Libre para la Mujer.
La propuesta concluye con el aprovechamiento local de la infraestructura ferroviaria y de la atracción de empresas globales a la Zona Metropolitana. El autor plantea que el Informe del 1 de septiembre puede servir a Nuevo León como una invitación a sustituir la improvisación por una coordinación entre el Plan México y las necesidades estatales de empleo, vivienda, servicios e industria.
