Un estudio de Arizona State University encontró que una “huella” de anticuerpos presente antes de la vacunación podría anticipar quién responderá mejor a una vacuna contra COVID-19. La investigación, publicada en Cell Reports Medicine, analizó 8.687 muestras de 4.089 personas y detectó patrones asociados con respuestas más fuertes o más débiles.

El equipo midió anticuerpos contra 185 antígenos y usó inteligencia artificial para buscar combinaciones vinculadas con la llamada preparación inmunológica. Entre las señales asociadas con mejor respuesta figuraron anticuerpos frente a Staphylococcus aureus, el virus sincicial respiratorio y el respirovirus humano 3.
El trabajo también observó que la inmunosupresión se relacionó con una menor respuesta, aunque no de forma absoluta: algunos pacientes con esas condiciones reaccionaron bien y entre 5% y 6% de las personas sanas tuvieron una respuesta débil. Los autores piden confirmar los hallazgos con más estudios y con otras vacunas antes de pensar en aplicaciones clínicas.
