Al menos 27 personas murieron tras el choque frontal entre un minibús y un camión de carga ocurrido la noche del viernes en una carretera del centro de Zimbabue, informó este sábado la Policía. El accidente se produjo en la autopista que conecta Harare con Masvingo, cerca de la ciudad de Chivhu, situada a poco más de 140 kilómetros al sur de la capital.
El portavoz de la Policía de Zimbabue, Paul Nyathi, confirmó el balance de víctimas al diario público The Herald. Según precisó, el siniestro ocurrió en el kilómetro 130 de la carretera Harare-Masvingo, en las inmediaciones de la escuela primaria Makumimavi.

“Sí, confirmamos un fatal accidente de tránsito ocurrido ayer en el kilómetro 130 de la carretera Harare-Masvingo, cerca de la escuela primaria Makumimavi. Veintisiete personas fallecieron”, declaró Nyathi, de acuerdo con las informaciones recogidas por ese medio.
Tras el impacto, el minibús se incendió y quedó completamente destruido por las llamas, según muestran videos divulgados por medios locales. Dos personas sobrevivieron al accidente, entre ellas el conductor del camión, y permanecen en estado crítico mientras reciben atención médica en un hospital.
Las autoridades han abierto una investigación para establecer las causas del choque. Por el momento, la Policía no ha difundido información adicional sobre la identidad de las víctimas ni sobre las circunstancias que precedieron a la colisión frontal.
Los accidentes graves son frecuentes en las carreteras de Zimbabue. El pasado 16 de junio, al menos nueve personas murieron y otras 26 resultaron heridas cuando un tren de mercancías chocó contra un autobús en un paso a nivel de Triangle, en el sureste del país.
Datos publicados en 2025 por la Agencia Nacional de Estadísticas de Zimbabue indican que el país registró 2.419 fallecimientos y 11.544 heridos en 59.928 accidentes de tráfico contabilizados durante ese año. La Organización Mundial de la Salud situó en 2022 a Zimbabue como el país con la mayor tasa de accidentes mortales de tránsito del sur de África y señaló que los conductores de autobús y sus pasajeros representaban el 50 % de las víctimas en las carreteras.
