Guadalajara se mantiene como la principal opción en Jalisco para quienes buscan surtirse de ropa de paca: concentra tianguis y mercados con prendas nuevas, usadas y de segunda mano a precios habitualmente menores que los de las tiendas convencionales. El Baratillo, Mezquitán y San Juan Bosco figuran entre los puntos más conocidos para recorrer, comparar y encontrar ropa económica.

El proceso comienza en los tianguis. Entre ellos sobresale El Baratillo, considerado uno de los más grandes de Latinoamérica. Se extiende por decenas de cuadras y no solo ofrece ropa: también hay calzado, accesorios, herramientas, muebles y objetos de distintas clases. Para quien va específicamente por prendas de paca, la búsqueda exige tiempo para revisar las cajas, preguntar precios y distinguir entre piezas en buen estado y ropa con señales claras de uso.
La compra de segunda mano ha ganado espacio entre personas que buscan ahorrar o hallar prendas distintas. Un estudio citado de la UNAM identifica esa práctica en Guadalajara como una alternativa para adquirir ropa sin que una sola visita a tiendas convencionales absorba buena parte del presupuesto. La variedad disponible puede incluir desde ropa básica hasta artículos de marca, aunque la condición de cada pieza cambia de un puesto a otro.
Después de recorrer El Baratillo, otras rutas de compra aparecen en la zona de Mezquitán, donde se vende ropa nueva y usada, y en San Juan Bosco, otro punto frecuentado por compradores que buscan prendas a menor costo. La conveniencia no depende únicamente de que la ropa provenga de una paca: los precios también deben compararse, porque una camiseta usada puede ofrecerse al mismo valor que una nueva.
Antes de pagar, conviene revisar costuras, cierres, botones, manchas y el estado general de cada prenda. Algunos detalles pueden pasar desapercibidos a primera vista y no toda la mercancía será una buena compra. La recomendación práctica es llegar temprano, cuando se abren las bolsas y las piezas más buscadas todavía están disponibles; en estos tianguis, esperar demasiado puede dejar una chamarra o una prenda de marca en manos de otro comprador.
