El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Hugo Aguilar Ortiz, presentará el 7 de septiembre el informe de actividades del primer año de la integración surgida de la elección judicial de 2025. El anuncio ocurre cuando el máximo tribunal busca consolidar su nueva identidad institucional tras un proceso electoral marcado por una participación apenas superior a 10% del padrón y denuncias de irregularidades.

La disputa por la legitimidad
Aguilar sostiene que la Corte abrió sus puertas a sectores antes excluidos, resolvió con perspectiva social, redujo rezagos y llevó sesiones a los territorios para escuchar a comunidades. Su planteamiento rebasa un balance administrativo: busca demostrar que el cambio en la relación entre el tribunal y la ciudadanía es estructural y puede traducirse en una justicia más accesible.
El informe deberá contrastar esas afirmaciones con las críticas persistentes. La Jufed ha calificado la reforma judicial como un “error histórico” y cuestiona la legitimidad y preparación de los nuevos integrantes. Aunque el Tribunal Electoral desestimó los señalamientos sobre acordeones distribuidos antes de la votación, la baja concurrencia sigue siendo el principal límite político de una Corte que pretende sostener su renovación en cercanía social y resultados verificables.
